viernes, 5 de octubre de 2018

Ataque al R.I. Monte 29 Formosa

El domingo 5 de octubre de 1975 en la calurosa tarde formoseña se fraguaba una traición. Los conscriptos del Regimiento Nº 29 volvían al retén luego de un partido de fútbol. Eran jóvenes de 20 años que se hallaban realizando el Servicio Militar Obligatorio en cumplimiento de una ley de la Nación, algunos de ellos tenían un buen nivel de instrucción formal, como el santafesino Mayol, que estudiaba Derecho; otros, como el “Negro” Luna, en cambio, aprendían a leer y escribir en el cuartel. Pero todos, en toda la geografía del país, así tuviesen padres empresarios o muy humildes, usaban el mismo uniforme que los convertía en camaradas y juraron la misma bandera que los hermanaba.
Mientras se dirigían a las duchas, seguían con las “cargadas” por el resultado del partido, pero había un soldado que no se reía. Aquel día fue elegido por el grupo terrorista para llevar a cabo un espectacular golpe contra el Ejército Argentino con la firme intención de sustraer las armas de la Nación.

En esta operación se emplearon cerca de un centenar de efectivos fuertemente pertrechados con ametralladoras, fusiles FAL con 5 cargadores por hombre, escopetas, granadas, minas vietnamitas y equipos de comunicaciones portátiles. Vestían uniformes azules y contaban con una muda de ropa civil y documentos falsos. Para desplazarse disponían de 11 vehículos y una avioneta.
La operación, minuciosamente planeada, establecía un asalto simultáneo al Regimiento y al aeropuerto “El Pucú” de Formosa, cuyo control era vital para la posterior evasión, la cual se realizaría en un Boeing 737 de Aerolíneas Argentinas desviado de su vuelo, Buenos Aires - Posadas. La irrupción al cuartel se efectuaría mediante un ataque a la guardia y una penetración por el área posterior de la unidad.
Mientras algunos conscriptos dormían y otros estaban ya duchándose, el santafesino Mayol, famoso por sus bromas, le arrebató el fusil a su compañero del Puesto de Guardia Nº 2 y abrió los portones para permitir el ingreso de 5 camionetas que transportaban unos treinta hombres fuertemente armados. El primer vehículo se dirigió al Puesto de Guardia Nº 1, cerca de la guardia Central, donde el sargento Víctor Sanabria estaba intentando operar una radio, y al descubrirlo lo mataron para cortar toda comunicación con el exterior. Simultáneamente, otra fracción entró al dormitorio de la guardia y asesinó a 5 soldados que estaban durmiendo. Algunos conscriptos murieron en las duchas, alcanzados por las granadas arrojadas desde las ventanas del baño.

Conducidos por el soldado entregador, Luis Roberto Mayol, los agresores sabían bien dónde se hallaban los depósitos de armas y de municiones. Cuando se acercó un subteniente que había escuchado los disparos, Mayol le apuntó con su FAL pero el arma se trabó y el oficial lo abatió. El “Negro” Luna se hallaba de guardia en la Compañía Comando, cuando de repente, 5 delincuentes saltaron de una de las camionetas y lo encararon.
- Rendite, negro, que con vos no es la cosa. -¡Acá no se rinde nadie, mierda!- Respondió Luna con su fusil en la mano mientras intentaba replegarse sobre el fondo de la Compañía , dándole tiempo a sus camaradas de reaccionar. Hubo un intercambio de disparos hasta que fue alcanzado por una ametralladora desde una de las ventanas del baño.
La tenaz resistencia presentada por los “colimbas” sorprendió a los delincuentes, que esperaban encontrarse con “provincianos adolescentes más interesados en levantar los brazos que en responder con balas”, como escribió luego uno de ellos. Luego de un par de horas de feroces combates los agresores debieron retirarse sin poder llevar todas las armas que habían planeado, pero sí lograron hacerse de 18 fusiles FAL.

El Ejército Argentino debió lamentar la muerte del subteniente Ricardo Massaferro, El Sargento Víctor Sanabria Y Los Conscriptos Antonio Arrieta, Heriberto Ávalos, José Coronel, Dante Salvatierra, Ismael Sánchez, Tomás Sánchez, Edmundo Sosa, Marcelino Torantes, Alberto Villalba Y Hermindo Luna. Todos ellos cayeron defendiendo a su bandera hasta perder la vida, como habían jurado.
Hermindo tenía 20 años y era hijo único. Había entrado al Servicio Militar sin saber leer ni escribir, porque este gaucho sólo sabía del monte y de hachar quebracho al sol con 40 grados de calor. Sus superiores lo consideraban un “sobresaliente soldado”. Todos recordaban con una sonrisa esas dos veces que se había quedado dormido en el toque de diana y comenzó su día en una pileta.
Sus padres fueron a retirar el cuerpo, de luto y descalzos, porque era gente muy pobre de un paraje del interior de Formosa. No tenían nada, excepto su hijo, y se lo dieron a la Patria con el corazón desgarrado por el dolor pero con dignidad.

sábado, 25 de agosto de 2018

Combate en paraje Potrero Negro Tucuman

El 5 de septiembre de 1975, el E.R.P., emboscaba en el monte tucumano a una Sección del Ejercito en patrulla.
Mueren en combate el Subteniente Rodolfo Berdina y el soldado conscripto Ismael Maldonado.
A estos soldados, como a todos los que pelearon por su país, aquí nuestro humilde homenaje.

Un elemento de Combate, perteneciente a la Fuerza de Tareas "Aconquija", llevaba unas cuarenta horas operando en el monte, lapso en el que se desarrollaron intensos enfrentamientos sin que se produjeran bajas en los efectivos del Ejército Argentino.
El 5 de septiembre, el Elemento de Combate recibe la orden de replegarse a su base y en cumplimiento de ella se encontraba el Subteniente Rodolfo Hernán Berdina al mando de una sección, cuando tomó contacto con el enemigo en el paraje Potrero Negro, abriendo el fuego en forma instantánea. El Subteniente Berdina sobrepasó a la carrera a sus hombres lanzándose al ataque, seguido por el soldado Ismael Maldonado. Al llegar a una distancia muy cercana al grupo guerrillero, ambos caen alcanzados por el fuego enemigo. El soldado Maldonado murió instantáneamente; el subteniente cayó herido de gravedad. Finalizado el combate con el repliegue de varios subversivos heridos, el subteniente Berdina fue evacuado al Hospital Militar de Tucumán, nosocomio en el que fue operado. Falleció a medianoche.
Fue ascendido post mortem al grado de teniente.

A continuación transcribimos la carta escrita por la madre del Subteniente Berdina, en la que nos da un ejemplo de aceptación y grandeza personal.

“Me dirijo a aquellos que troncharon la vida de mi hijo, a los que sin mostrarse a la luz pretenden destrozar los pilares indestructibles de nuestra Patria. Soy la madre del Subteniente Berdina, de ese subteniente con mayúsculas porque supo defender sus ideales de argentino y de militar, dando la cara, peleando de frente y de pie. Ni él, ni sus soldados necesitaron drogarse para ello. Porque el valor es así, consciente, claro, sin elixires que empañen su acción y sus ideas.
No los maldigo, les doy las gracias en nombre de él y de todos los héroes que dejaron su vida por amor a Dios, a la Patria y a la família, porque todavia esa es la fe del soldado, esa es su meta.
Mi perdida es irreparable, pero me siente henchida de orgullo porque sé que mi Rodolfo está en la gloria de Dios y en el corarzón de todos los compañeros que lucharon o no a su lado. Gracias"

miércoles, 18 de julio de 2018

Asalto a la residencia (Malvinas - breve)

EL ASALTO A LA RESIDENCIA DEL GOBERNADOR
Su cumplimiento fue alarde de disciplina y autocontrol por parte de los efectivos que llevaron a cabo la tarea ,aun a costa de bajas propias : La muerte del capitán Pedro Giachino , a cargo del operativo,y las graves heridas del Tte Diego Fernando García Quiroga y el Cabo enfermero Ernesto Urbina
.
LA INTIMACIÓN
Giachino había desplegado sus hombres en abanico frente a la sede de la gobernación y tenía al lado al Tte Diego García Quiroga,quien dominaba el idioma Inglés "Me pegue al lado de Giachino--------relató García Quiroga-quien me ordenó que les hablara.Hice una bocina con las manos y le grité el mensaje Mister Hunt,gobernador somos marines argentinos ,la isla está tomada,los vehículos anfibio han desembarcado y vienen hacia aquí,hemos cortadoi su telefono y le rogamos que salga de su casa ,No hubo respuesta a la intimidación ,solo siolencio .Impaciente Giachino decidio tirarle un granadazo le órdeno a García Quiroga .Este obedeció y la lanzo ,y esta exploto en el jardín

CAE EL CAPITÁN GIACHINO...
Pasaron unos minutos y nada desde el edificio ,dispararon una ráfaga automática que pasó encima de sus cabezas .
"jefe,le dijo García Quiroga a Giachino,y si no entramos nos cocinan"
"Si hay que entrar",afirmó Giachino,y de un salto llegó hasta la puerta dela Gobernación y la derribo dejando a la vista un largo pasillo.
Allí cayó Giachino mortalmente herido ,apenas al entrar.Atrás de él cayó el Tte García Quiroga,también alcanzado por las balas .
"Sentí como si me arrancaran el brazo .Fue un achazo luego un empujon leve,índoloro,y fuego en el abdomen.Pensé en hablar.No sé qué dije .Llame a mi mujer y me caí contra un pequeño cobertizo donde se incrustaban las balas "

OTRO HERIDO
También el Cabo Enfermero Ernesto Urbina fue herido gravemente al intentar socorrer a sus jefes.No alcanzó a llegar ,a pesar de su identificación visible de Enfermero..
"Estaba empuñando mí fusil cuando empezó el tiroteo y alcancé a oír que alguien pedía ayuda y me nombraba a mí .Era el capitán Giachino que parecía estar malherido .No dude un segundo y me lancé hacia él para asistirlo....Sentí un golpe brutal a la altura de la cintura que me levantó en el aíre y caí de espalda .Casi no me podía mover"
Extraido del la revista ,Malvinas historia Documentada ( Pág 16.) Tomo 4
Dirigida por .Juan B.Yofre.editorial Sudamericana.
Guerra de Malvinas


Foto 1º Capitán Pedro Giachino, Caído en combate
Foto 2º Teniente García Quiroga herido en combate
Foto 3º Cabo Enfermero Ernesto Urbina herido en combate
Foto 4º Marines ingleses ,rindiendose a comandos anfibios Argentinos

domingo, 1 de julio de 2018

Fortín San Lorenzo de Navarro

El Fortín Navarro o Guardia de San Lorenzo, fue un puesto fortificado que integró la línea de defensa del territorio de Buenos Aires en su frontera con el indio, origen del Partido de Navarro.
 Construido con el fin de “cuidar para el virreinato la hacienda salvaje que se acercaba a beber a la cercana laguna”.
Albergaba a una veintena de soldados y milicianos que tuvieron como función primaria cuidar las fronteras naturales que  el virreinato del Río de la Plata marcó en su avance conquistador del territorio habitado por el aborigen.
 La réplica fue realizada en base a documentación obrante en archivos oficiales respetando sus medidas y distribución original, empalizada y foso.
Los tres ranchos de barro servían de dormitorio, comedor y comandancia.



Mas datos: https://es.wikipedia.org/wiki/Fort%C3%ADn_Navarro

viernes, 15 de junio de 2018

Suboficial Primero IM Julio Saturnino Castillo

Julio Saturnino Castillo nació el 19 de agosto de 1943 en el pueblo de Malacara, Departamento Taboada, provincia de Santiago del Estero.
Ingresó en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina el 1º de agosto de 1966, iniciando su carrera naval que lo llevaría por diversos destinos como la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina, el  Batallón de Infantería de Marina Nº2, la Brigada de Infantería de Marina Nº1, la Base Naval de Infantería de Marina y el Batallón de Infantería Nº5.
El 2 de abril de 1982 la República Argentina recuperó las Islas Malvinas y el Reino Unido envió al archipiélago una fuerza de tareas que tenía como objetivo: expulsar a los argentinos.
El Batallón de Infantería de Marina Nº 5, cuyo asiento era la ciudad de Río Grande, fue una de las unidades destacadas para operar en Malvinas. El Suboficial Castillo se encontraba en ese destino y se ofreció voluntario a ir a las islas. Castillo integró la compañía Nácar, sección que afrontó la parte más dura del ataque en Tumbledown al concentrarse sobre ella el ataque de la Guardia Escocesa.
Castillo padecía de epilepsia debiendo, durante la estadía del batallón en Malvinas, ser internado por dos días. Al reponerse pidió regresar con su gente, requerimiento que fue aceptado por sus condiciones de mando y valentía. Su jefe inmediato, el Teniente de Fragata de Infantería de Marina Carlos Daniel Vásquez, al recordarlo tiempo después reproducía las siguientes palabras del suboficial: “señor, de aquí no me quiero ir hasta que no hayamos terminado de hacer lo que tenemos que hacer…luchar…”. Castillo estaba convencido que con sus acciones en el puesto de batalla colaboraba en la recuperación de las islas.
En la noche del 13 de junio de 1982 la 4ta. sección de tiradores de la compañía Nácar del BIM5, sección a la que pertenecía Castillo, comenzó a recibir el ataque del regimiento de la Guardia Escocesa, apoyado por un intenso fuego de artillería, ataque que fue rechazado por los argentinos. Reanudado el asalto, el enemigo hizo pie en la zona y se inició un feroz combate pozo a pozo, hombre a hombre, sobrepasando la débil línea de infantes argentinos. La superioridad británica era abrumadora y aunque los las tropas argentinas abatían al enemigo seguían apareciendo más atacantes. Tres de ellos llegaron a la posición del dragoneante Galarza y del conscripto Cerles, ultimándolos a tiros. Al ver en la forma en que habían caído sus hombres, el Suboficial Castillo salió de su pozo indignado disparando su arma sobre el enemigo, yendo en auxilio de los heridos. Gritó e insulto matando a sus oponentes, hasta que cayó muerto de un disparo en el pecho.
Aqui ubicado al centro de la fotografia.

Murió sin amilanarse, en combate, abriendo senda y transformándose en un vivo ejemplo para los Infantes de Marina.
El Suboficial Segundo de Infantería de Marina Julio Saturnino Castillo, Héroe de la guerra de Malvinas recibió la máxima condecoración: La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate por “..Rechazar en forma individual y por propia iniciativa, el ataque de una fracción enemiga produciéndole severas bajas, posteriormente perseguirlas y continuar combatiendo en permanente y ejemplar actividad de arrojo hasta ofrendar su vida…”
Fue ascendido post mortem al grado inmediato superior, Suboficial Primero de Infantería de Marina.
Como homenaje, la Armada Argentina bautizó con el nombre ARA “Suboficial Castillo” a un Aviso incorporado a su Flota de Mar el 7 de junio de 1994.

Fuente y agradecimiento: Armada Argentina.

domingo, 20 de mayo de 2018

Batalla de Darwin-Pradera del Ganso

Una vez que el enemigo hubo consolidado su “cabeza de playa” en Puerto San Carlos, se dispuso a emprender la marcha hacia Puerto Argentino. No obstante, para lograrlo, debía enfrentar a la agrupación Mercedes (642 efectivos), compuesta por los Regimientos de Infantería 12 y 25, el grupo de Artillería de Defensa Antiaéreo (GADA) 601 (Sección ADA) y una Sección del Regimiento de Infantería 8, la Compañía de Ingenieros 9 y el Grupo de Artillería Aerotransportado 4.

En las acciones previas de combate, el 23 de mayo, un ataque de aviones británicos había destruido 2 helicópteros Puma y un helicóptero A-209 Augusta. Al 27 de mayo de 1982 la FT Mercedes (Compañía A) ocupaba un frente en el Norte (entre Darwin Harbour y Bahía Camilla Creek de 1,3 km) y en el Sur, de 3 km (Ca C). En la tarde de ese día se produjeron ataque aéreos ingleses sobre las posiciones de la Compañía A y la Batería “A” del GA Aerot 4. A las 22.50 horas del 28 de mayo se desató un cañoneo naval sobre la Ca A. El cielo nocturno se iluminó con las bengalas. A las 2.30 horas del 29 de mayo la Infantería inglesa se lanzó sobre las posiciones del Ca A, batiéndola con intenso fuego de morteros y ametralladoras. La Sección Exploración fue rebasada. El centro de gravedad del ataque enemigo provenía desde Sussex - Camilla Creek. Los argentinos contraatacaron y sus morteros de 81 y 120 mm ejecutaron fuego sobre la retaguardia enemiga. Combatiendo furiosamente, se inició el repliegue de estas tropas asediadas. El Sector Oeste había cedido pero un contraataque argentino, donde se combatió cuerpo a cuerpo y a distancias próximas logró reestablecer la situación y reconstruir el frente. La Sección Apoyo, agotada la munición, se replegó abandonando las armas pesadas. A las 6 horas, el masivo volumen de fuego inglés fue reduciendo las defensas argentinas. El Teniente Roberto Néstor Estévez, del RI 25, ocupó una posición en la Escuela Pradera del Ganso y ejecutó un contraataque en Boca House, causando muchas bajas al enemigo y logrando así recomponer la primera línea de defensa. En esta acción el bravo oficial cayó para siempre. El Cabo Mario Rodolfo Castro continuó dirigiendo mediante el equipo de comunicaciones el fuego de artillería nacional. Castro también cayó abatido. Tomó el equipo el Soldado Fabricio Edgar Carrascul, quien continuó transmitiendo hasta también caer muerto.
A las 8.30 la Ca “A” había experimentado muchas bajas y los sobrevivientes se replegaron a la población. Al replegarse, el Subteniente Marcelo Raúl Colombo efectuó con dos morteros de 81 mm un ataque batiendo el Norte de las posiciones de la Compañía A para permitir el repliegue de esos efectivos. Entre tanto, médicos del Ejército y Fuerza Aérea recorrían los sectores efectuando las primeras curas a los heridos y derivando a los más graves a puestos de socorro en Pradera del Ganso. En los combates que siguieron se destacaron el Teniente de Intendencia Carlos Alberto Colugnatti, el Sargento Primero Juan Carlos Coelho y el Teniente Primero Carlos Alberto Chanampa, quien combatió hasta agotar sus municiones. A las 9:30, el enemigo detuvo su ataque y se replegó hacia el Norte. Para ese entonces, la posición defensiva de la FT Mercedes fue reforzada por una Sección del RI 25, efectivos del escuadrón Güemes, de la Compañía de Comando y la Compañía de Comando y Servicios del RI 12.

Dos helicópteros de Aviación de Ejército desembarcaron a 8 km al SO de Pradera del Ganso y evacuaron heridos bajo fuego enemigo rumbo a Puerto Argentino. La Fracción a cargo del Teniente Primero Carlos Daniel Esteban avanzó hacia Pradera del Ganso bajo fuego de artillería enemiga. El 28 de mayo a las 10, la Batería “A” del GA 4 cañoneó los sectores de concentración de fuerzas enemigas. Al replegarse, los ingleses habían sembrado minas para entorpecer el vigoroso avance argentino. La primera línea defensiva nacional se mantenía entre el Norte de Boca House (Sección RI 8, a cargo del Subteniente Guillermo Ricardo Aliaga) y las alturas al Sur de Darwin (efectivos de la Compañía Apoyo y fracciones de la Compañía Comando y Servicio). Entre tanto, en el Sur, la Compañía “C” del Regimiento de Infantería 12 se había replegado a posiciones al SE de Pradera del Ganso.
El Jefe de la FT Mercedes mantenía como reserva a 2 secciones -la Sección EC Güemes y la Sección Gómez Centurión- en posiciones al N y al NO de la localidad de Pradera del Ganso. A las 10:30, los efectivos a cargo del Subteniente Juan José Gómez Centurión contraatacaron vigorosamente y, aunque batidos por el fuego enemigo, lograron alcanzar alturas ubicadas a dos km al Norte de Pradera del Ganso. En esas circunstancias se produjo un alto en fuego y hubo un parlamento entre el Teniente Coronel Herbert Jones, Jefe de los comandos ingleses, y el Subteniente Gómez Centurión.
Ambos pidieron la rendición del otro. En el enfrentamiento armado que siguió, el jefe inglés perdió la vida. A las 12:30, el enemigo inglés lanzó un masivo ataque final. Su fuerte fuego de artillería de campo y morteros castigaron las posiciones del RI 8 y de la Compañía A y efectivos de la Compañía de Servicios Darwin.
La situación se hizo insostenible para los efectivos nacionales que habían combatido hasta el límite de sus posibilidades logísticas. A las 21:30, del 29 de mayo el Jefe de la Fuerza de Tareas Mercedes informó que la situación ya no podía sostenerse. A las 11 horas del 30 de mayo se produjo el cese de fuego y el final de la mayor batalla terrestre de la campaña de las Malvinas

(Fuente: Informe Oficial del Ejército Argentino - Conflicto Malvinas) via FDRA blog.

Revista Soldados 7 (2012)

sábado, 10 de marzo de 2018

La Cruz al Heroico Valor en Combate 1982

LA CRUZ AL HEROICO VALOR EN COMBATE
La Cruz al Heroico Valor en Combate es la más alta condecoración militar otorgada por la República Argentina. El nombre completo de esta condecoración es “Cruz La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”. La Ley 22.607 (1982) de la República Argentina establece que será concedida al personal militar, personal de las fuerzas de seguridad, fuerzas policiales civiles, argentinos o extranjeros, que en combate motivado por acontecimientos extraordinarios revistan carácter de función de guerra, realicen aislados o en el ejercicio del mando, una acción ponderable que se destaque considerablemente de las pautas de conducta, normalmente consideradas correctas.

Este personal recibió la condecoración luego de la Guerra de las Malvinas de 1982.

Personal del Ejército Argentino

TENIENTE Roberto Néstor Estévez - C/RI Mec 25 (Post Mortem)

Por comandar, gravemente herido por balas británicas a sus efectivos de infantería y dirigir por radio el fuego de artillería en la primera línea de combate durante la batalla de Darwin. Un último impacto de bala terminó con su vida.

TENIENTE ERNESTO EMILIO ESPINOSA - Ca Cdos 602 (Post Mortem)

Por cubrir desde la planta alta de la granja de Top Malo House la salida y despliegue de sus compañeros, mientras eran rodeados y atacados por fuerzas especiales británicas, cayendo en combate por dicha acción bajo fuego de fusiles, granadas y cohetes enemigos.

SARGENTO 1ERO MATEO SBERT - Ca Cdos 602 (Post Mortem)

Por su valentía y heroísmo presentado en la batalla de Top Malo House frente a fuerzas especiales británicas, combatiendo aún gravemente herido, cayendo en combate bajo fuego de fusiles y granadas enemigas.

TENIENTE 1ERO JORGE VIZOSO POSSE - Ca Cdos 602

Por su arrojo, valentía y heroísmo presentado durante toda la campaña de Malvinas, combatiendo en desventaja de materiales contra fuerzas especiales británicas en las cercanías del Monte Kent, quedando aferrado y aislado fue herido, aún así continuó combatiendo y forzando a las fuerzas enemigas a replegarse. Retornó por sus medios a las líneas nacionales perdiendo gran cantidad de sangre.

SUBTENIENTE JUAN JOSÉ GÓMEZ CENTURIÓN - C/RI Mec 25

Por su liderazgo, valentía y heroísmo presentado en la estadía de la compañía C del Regimiento de Infantería 25 en Darwin y Prado del Ganso, en especial por sus acciones en combate, liderando en desventajas numérica y material varios contraataques al enemigo en la batalla de Darwin.

CABO 1ERO ROBERTO BASILIO BARUZZO - RI Mec 12

Por su heroísmo en la batalla del Monte Longdon, combatiendo herido por esquirlas de bombardeos en los días anteriores. En dicha batalla el Cabo Baruzzo transportó bajo fuego a lugares seguros a heridos, exponiéndose a sí mismo y arriesgando su vida en varias ocasiones, y continuando la pelea durante dichas maniobras contra infantería enemiga en combate cuerpo a cuerpo hasta agotar munición, e incluso intentando combatir con su cuchillo, hasta caer prisionero ante un pelotón de Royal Marines.

SOLDADO C62 OSCAR ISMAEL POLTRONIERI - RI Mec 6

Por sus acciones de combate durante la batalla del cerro Dos Hermanas, en donde era operador de una ametralladora, desoyendo la orden de retirada y quedándose combatiendo el solo, permitiendo el repliegue de todos sus compañeros a zonas seguras y aferrando al enemigo con su única boca de fuego, impidiéndole avanzar a todo el dispositivo ofensivo británico.

Personal de la Armada Argentina

CAPITÁN DE FRAGATA Pedro Edgardo Giachino (Post Mortem) - Agr Cdos Anf

Por su valentía, heroísmo y liderazgo demostrados durante la Operación Rosario, mediante la cual se recuperaron las islas Malvinas. En dicha ocasión, el Capitán Giacchino lideró sin abrir fuego ante las tropas británicas, el asalto a la casa del gobernador, donde al entrar por la fuerza, fue recibido por intenso fuego de fusiles de Royal Marines que estaban allí, cayendo gravemente herido. Murió en el hospital de la localidad de Puerto Argentino el mismo 2 de Abril de 1982.

TENIENTE DE NAVÍO GUILLERMO OWEN CRIPPA - Cdo Av Nav (Pil Aermacchi MB339)

Piloto de ataque, condecorado por su heroísmo y arrojo demostrado en el primer ataque aéreo al desembarco británico en Puerto San Carlos, donde, en solitario y con una aeronave liviana como el MB339 realizó un ataque al centro de la flota británica allí basada, conformada por una docena de navíos fuertemente defendidos por artillería antiaérea y misiles. Enfrentándose a todo el dispositivo abrumadoramente superior, el Teniente Crippa atacó con éxito con cohetes no guiados a la fragata británica HMS Argonaut, dejándola fuera de servicio, para luego regresar mediante maniobras evasivas y un denso fuego antiaéreo del enemigo, a su base operativa en Puerto Argentino.

TENIENTE DE FRAGATA JULIO CÉSAR BINOTTI - BIM 5

Por su arrojo, heroísmo y liderazgo demostrados durante la batalla del monte Tumbledown, donde en desventaja numérica y de materiales, lideró con éxito varios contraataques aferrando a la fuerza ofensiva británica liderada por los Guardias Galeses y Guardias Escoceses.

TENIENTE DE CORBETA HÉCTOR MIÑO - Sec Ing Anf

Por su arrojo, heroísmo y liderazgo demostrados durante la batalla del monte Tumbledown, donde en desventaja numérica y de materiales, lideró con éxito varios contraataques aferrando a la fuerza ofensiva británica liderada por los Guardias Galeses y Guardias Escoceses, acciones en las que es herido gravemente, para luego ser tomado como prisionero por las fuerzas enemigas.

SUBOFICIAL JULIO CASTILLO (Post Mortem) - BIM 5

Por su heroísmo y valentía demostrados durante la batalla del monte Tumbledown, donde en el medio del combate realizó solitariamente y por iniciativa propia una contraofensiva contra una sección británica, combatiendo de forma ejemplar y abnegada hasta caer abatido por las fuerzas enemigas. Un buque de la Armada Argentina recibió su nombre en su honor.

Personal de la Fuerza Aérea Argentina

CAPITÁN OMAR CASTILLO (Post Mortem) - Gpo 4 de Caza (Pil A-4C Skyhawk)

Por su heroísmo, valentía y arrojo durante la misión del 30 de Mayo de 1982, correspondiente al ataque al portaaviones HMS Invincible, buque insignia de la flota enemiga ubicado dentro del corazón defensivo de la misma, misión en la cual es derribado por fuego de artillería antiaérea antes de alcanzar al objetivo. Existen evidencias concretas que el portaaviones fue dejado fuera de combate ese 30 de Mayo.

CAPITÁN JOSE DANIEL VAZQUEZ (Post Mortem) - Gpo 4 de Caza (Pil A-4C Skyhawk)

Por su heroísmo, valentía y liderazgo durante la misión del 30 de Mayo de 1982, correspondiente al ataque al portaaviones HMS Invincible, buque insignia de la flota enemiga ubicado dentro del corazón defensivo de la misma, misión en la cual es derribado por un misil SAM antes de alcanzar el objetivo. Existen evidencias concretas que el portaaviones fue dejado fuera de combate ese 30 de Mayo.

CAPITÁN PABLO CARBALLO - Gpo 5 de Caza (Pil A-4B Skyhawk)

Por su heroísmo, valentía, arrojo y liderazgo demostrado durante todas sus misiones de combate en la campaña de Malvinas, especialmente en la realizada el día 25 de Mayo de 1982, día de la patria, en donde la sección a la cual comandaba atacó duramente a dos buques al norte de las islas Malvinas, siendo éstos la fragata HMS Broadsword, dejada fuera de combate en ese ataque, y el destructor HMS Coventry, siendo hundida en el mismo ataque.

TENIENTE ERNESTO URETA - Grupo 4 de Caza (Piloto A-4C Skyhawk)

Por su heroísmo, valentía y liderazgo durante la misión del 30 de Mayo de 1982, correspondiente al ataque al portaaviones HMS Invincible, buque insignia de la flota enemiga ubicado dentro del corazón defensivo de la misma, misión en la cual logra alcanzar el objetivo y lanzar sus bombas las que impactan sobre el mismo, consiguiendo posteriormente regresar sano y salvo. Existen evidencias concretas que el portaaviones fue dejado fuera de combate ese 30 de Mayo.

ALFÉREZ GERARDO ISAAC - Gpo 4 de Caza (Pil A-4C Skyhawk)

Por su heroísmo, valentía y liderazgo durante la misión del 30 de Mayo de 1982, correspondiente al ataque al portaaviones HMS Invincible, buque insignia de la flota enemiga ubicado dentro del corazón defensivo de la misma, misión en la cual logra alcanzar el objetivo y lanzar sus bombas, las que impactan sobre el mismo, consiguiendo posteriormente regresar sano y salvo. Existen evidencias concretas que el portaaviones fue dejado fuera de combate ese 30 de Mayo.

SUBOFICIAL PEDRO MIRANDA - VI Br Aé

Por su heroísmo, arrojo y abnegación al ofrecerse como voluntario y actuar por convencimiento propio como desarmador de explosivos, primero desarmando en solitario, una bomba activada dentro del buque nacional Formosa, posteriormente desactivando bombas de un avión A-4Q de la Aviación Naval que había aterrizado en la base y dañado su tren de aterrizaje chocando las bombas con el terreno, y finalmente en el penúltimo día de la guerra, al desactivar rápidamente una bomba que notó se había activado accidentalmente y estaba a punto de estallar.

SUBOFICIAL CARLOS ORTIZ - Dir Grl San

Por salir de refugios en medio de alertas rojas a asistir bajo fuego de bombardeo enemigo y en zona de combate a personal herido en los primeros días de Mayo de 1982.

Personal de la Prefectura Naval Argentina

CABO SEGUNDO JOSÉ RAÚL IBÁÑEZ – Lancha Patrullera PNA GC Río Iguazú

Por su heroísmo y arrojo demostrado al repeler por propia decisión un ataque aéreo sobre su embarcación por dos cazas Harrier enemigos, abrumadoramente superiores en armamento y poder de fuego. A pesar de no haber tenido asignado el puesto de la ametralladora, el Cabo Ibáñez no dudó en recogerla al caer su operador y respondió a los ataques de los aviones enemigos, logrando averiar seriamente a uno de ellos con material liviano y poco adecuado para la lucha contra aviones, forzando a la patrulla aérea británica a retirarse

Fuente: Diario Soldados Digital 2011.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Aniversario del combate Rio Pueblo Viejo Tucuman

El 14 de febrero de 1975 se libró el primer combate en los montes tucumanos entre efectivos del Ejército Argentino y del “Ejército Revolucionario del Pueblo” (ERP).
El hecho tuvo lugar en el contexto de la “Operación Independencia”, un conjunto de acciones militares y cívicas ordenadas por la entonces presidente de la Nación María Estela Martínez de Perón para “neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos”, tal el texto del Decreto firmado el 5 de febrero del mismo año.
Relato del Teniente Coronel Rodolfo Richter, donde cuenta como perdió la vida el Capitan Héctor Caceres.
Fotografia ilustrativa.
Avanzábamos por un sendero angosto, en columna de a uno, bordeando el río. Los árboles no eran muy altos. No se veía más allá de cinco metros (…)
Después de recorrer un trecho muy corto, vi delante de mí, a unos diez metros, a un subversivo. Estaba parado en medio del camino. Llevaba uniforme, kepis y un arma en la mano (…)
Hubo un instante en que nos quedamos mirándonos. Su sorpresa debió ser exactamente igual a la mía. Yo llevaba el fusil con ambas manos, y pude tirar primero. El tipo se escapó, y allí cometí el gran error. En vez de quedarme donde estaba, me lancé a perseguirlo. Me dejé llevar por el impulso y por la inexperiencia. Tenía veintiséis años.
Empecé a correr tras él tirando, y supongo que debo haber pasado junto a un hombre de “seguridad” de ellos. Sentí un golpe en la espalda y caí de bruces. Alguien, que debía ser el mismo que me disparó, pasó corriendo a mi lado.
El suboficial (un cabo primero) también cayó herido. Le tiraron por la espalda, como a mí. Uno de ellos saltó para rematarlo, pero en el momento de disparar se le trabó el arma y se apartó unos pasos para ponerla en funcionamiento. El cabo 1º tomó el fusil con una sola mano, porque el otro hombro lo tenía inutilizado, y apuntó hacia donde estaba agachado el enemigo. Cuando vio que se levantaba, disparó. Le pegó el balazo justo en la frente (…)
Se produjo un pequeño silencio y después volvió a arreciar el tiroteo (…)
Quedé casi bocabajo, medio de costado, sin poder moverme. El fusil había caído a unos tres metros.
En ese momento, grité: ¡Cáceres, estoy herido!
Y… ¡mi teniente primero….! Nunca me lo hubiera imaginado. Cáceres saltó y se tiró cuerpo a tierra a mi lado. Me dí cuenta de que estaba arriesgando demasiado y le dije: Mi teniente primero, ¿qué hace? Me respondió tranquilamente: Quédate tranquilo, que ya te saco.
Oí varios disparos y cerré los ojos.
Le encajaron un balazo. Escuché un pequeño quejido y se quedó inmóvil. Había muerto.
Se produjo una pequeña pausa. Sólo entonces tomé plena conciencia de que estaba muy mal. Sentí de todo: miedo, angustia, bronca. Tenía un fuerte dolor en la espalda y no podía mover las piernas.
Cuando fui destinado a Tucumán tenía muy presente las imágenes de mis camaradas asesinados. Me acordaba de Paiva, un buen oficial instructor, al que mataron por la espalda cuando esperaba el colectivo (microbus).
Después de que me hirieron, sí noté que odiaba. Después me dí cuenta de que ese sentimiento me estaba destruyendo, haciéndome daño. El odio destruye primero a quien lo siente. No sé cómo, no recuerdo haber hecho un gran esfuerzo, pero me lo quité de encima.
No odio al tipo que me tiró. Tenía la obligación de hacerlo. No por su ideología política, sino porque si no, lo bajaba yo a él. Tal vez mi sentimiento sea distinto hacia el subversivo urbano que ponía bombas y cometía atrocidades. En Tucumán la cosa era más clara: o ellos o nosotros, cosa de hombres.
Teniente Coronel Rodolfo Richter

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Museo Historico Militar de San Rafael (I)

Es único en el interior del país por sus características edilicias, ya que en este edificio funcionaba la Comandancia y Administración del Cuadro Nacional. Estas características se basan en que es una construcción que data aproximadamente del año 1890, la que en esencia ha mantenido su estructura y fachada original. Se resaltan sus paredes construidas con adobe crudo de 1 metro de ancho, los portones de madera también son originales y además se observa debajo del vidrio protector el piso original de ladrillos. Está situado en avenida Mitre 5500 de Cuadro Nacional.
 La muestra recorre la historia del ejército a través de vestimenta, uniformes, armamento y maquetas que muestran las principales batallas libradas por por el Ejercito Argentino. En el parque se exhiben cañones y vehículos militares de todas las épocas.