martes, 12 de diciembre de 2017

La zanja de Alsina

Cuando los fortines de la línea, correspondiente a la Frontera Norte fueron terminados y ocupados por las distintas fracciones, el resto de las tropas de la División comenzó con la concreción de la tercera fase del plan del ministro Alsina que fue la construcción de un obstáculo para desalentar a los indígenas de malonear: una zanja con parapeto.

El proyecto era defender la zona ocupada y se harían unos 650 kilómetros de zanja, desde el fortín Cuatreros en Bahía Blanca hasta la laguna La Amarga, en Córdoba.

El concepto de Alsina era ganar terrenos a partir de sucesivos avances y mantener lo conquistado con un sistema de fortificaciones.  Los diarios de Buenos Aires, con sus fuertes críticas, al igual que opiniones de personas de importancia de la época con conocimiento del problema indígena, no pudieron detener el proyecto de Alsina: cuando los fortines estuvieron terminados, comenzó el trabajo de construir la zanja.

Esa zanja, según se proyectó, tendría 3 metros de ancho, 2 metros de profundidad (estas medidas variaban según la geografía del lugar) y en el terraplén que daba al Este debía levantarse un parapeto de 1 metro de altura sobre una base de 4,50 metros.

 Esa tarea la realizaría la División Norte a lo largo de 30 leguas.  El coronel Villegas, comenzó los trabajos con esmero y en corto tiempo logró terminar con lo encomendado por la superioridad.

En la realización de la zanja trabajaron soldados y civiles contratados a los que se les pagaba 12 pesos fuertes por cada metro de zanja construida.  Los trabajos fueron dirigidos por el ingeniero civil francés, Alfredo Ebelot  y los esfuerzos realizados por la División Norte, conducidos por su indiscutido jefe, el coronel Conrado E. Villegas.  Ellos ejecutaron 152 kilómetros con 200 metros de la zanja proyectada, cubriendo una superficie de 127.472 kilómetros de tierra conquistada, la mayor superficie de todo el avance.  Esa realización provocó expresiones de satisfacción del Ministro Alsina cuando visitó el campamento Trenque Lauquen en enero de 1877.

Los 600 kilómetros inicialmente proyectados no alcanzaron a realizarse, tan sólo se lograron construir unos 325 kilómetros.

Para vigilarla se establecieron 109 fortines: construcciones precarias de forma circular, de poco más de veinte metros de diámetro, con un rancho de adobe y un mangrullo en el centro, rodeados por un foso y un paredón de palos a pique para fortalecer su defensa.  En cada fortín se establecían entre siete y diez soldados elegidos para ese destino, quienes debían diariamente, a lo largo de la línea, realizar descubiertas (reconocimientos que en ciertas horas hace la tropa para averiguar la situación del enemigo). La distancia entre uno y otro era corta, posibilitando una rápida comunicación en caso de malones u otras eventualidades.  La comandancia era un fortín más, pero con mayor jerarquía, pues en él se realizaba el abastecimiento de caballos y se centralizaba toda la información de los fortines cercanos.  Además, en ésta vivían los familiares de los soldados, aportando apoyo y compañía, con lo que disminuía el número de deserciones.

Fuente y agradecimiento: www.revisionistas.com.ar

lunes, 4 de diciembre de 2017

La conquista del desierto - Campañas

Durante la presidencia de Sarmiento la frontera se mantuvo estable y los malones disminuyeron significativamente. Las comandancias de frontera se organizaron y fueron provistas de armamento moderno y en gran cantidad, coincidiendo con la disminución del esfuerzo bélico argentino en el Paraguay.
En 1870 Calfucurá firmó un convenio con el comandante de la frontera sur, coronel Francisco de Elías, pero pocos meses después éste atacó a los tehuelches Manuel Grande, Gervasio Chipitruz y Calfuquir. Indignado, Calfucurá atacó los pueblos de General Alvear, Veinticinco de Mayo (Buenos Aires) y Nueve de Julio (Buenos Aires) el 5 de marzo de 1872, al frente de un ejército de 6.000 combatientes. Resultaron muertos 300 criollos y robadas 200.000 cabezas de ganado.
El 8 de marzo de 1872, el comandante general de la frontera, general Ignacio Rivas – respondiendo a un malón masivo en el centro de la Provincia de Buenos Aires – logró derrotar completamente a Calfucurá en la Batalla de San Carlos de Bolívar al frente de 1.000 soldados y 800 indios aliados, entre ellos Ignacio Coliqueo. A partir de allí el poderío de los salineros decayó rápidamente.



Campaña de Alsina

En 1875, Adolfo Alsina, ministro de Guerra bajo la presidencia de Avellaneda, presentó al gobierno un plan que más tarde describió como el plan del Poder ejecutivo es contra el desierto para poblarlo y no contra los indios para destruirlos. El plan consistía, en una primera etapa, en un avance hacia el oeste, seguido de la construcción de una línea defensiva, la llamada Zanja de Alsina, de 374 km, de 3,50 metros de ancho por 2,60 de profundidad. Debería estar protegida por una línea de fortines y fuertes más desarrollados que los hasta entonces existentes. Un valor adicional sería la ocupación de las lagunas del oeste de la actual provincia de Buenos Aires, que servían de reservorios de ganados y caballos para los indígenas, lo que los dejaría muy debilitados.
En 1876 se inició el avance, pocos días después de que los indígenas de Juan José Catriel y Manuel Namuncurá hubieran lanzado el ataque más vasto que se hubiese visto hasta entonces sobre Tres Arroyos, Tandil, Azul y otros pueblos. Pese a la destrucción, Alsina ordenó la partida de la expedición en cinco columnas con 3.900 soldados de línea, dirigidas por los coroneles Leopoldo Nelson, Conrado Villegas, Marcelino Freyre, Nicolás Levalle y Salvador Maldonado. Fueron construidos 109 fortines y los fuertes de Italó, Trenque Lauquen, Guaminí, Carhué y Puan. En los siguientes meses, varios caciques se rindieron al gobierno.
Durante las fases finales de la campaña falleció el ministro Alsina, cuya campaña resultó enormemente beneficiosa, pese a lo cual fue muy criticado, ya que la opinión pública era consciente de que las superioridad numérica y de armamento del Ejército Argentino era ya suficiente para aplastar definitivamente la resistencia de los indígenas.

Campaña de Roca

El nuevo ministro de guerra, Julio Argentino Roca, obtuvo autorización para lanzar la definitiva conquista del “Desierto” por medio de la ley N° 947, del 4 de octubre de 1878, que se fijaba el mismo límite de la ley de 1867, los ríos Negro y Neuquén.
Previo al avance masivo fueron lanzadas una serie de ofensivas hacia el territorio indígena, que permitieron tomar numerosos prisioneros, entre ellos los caciques Catriel, Epumer y Pincén. Las tribus, ya debilitadas por la campaña de Alsina, quedaron prácticamente destruidas: 4.341 indígenas fueron capturados o muertos. La superioridad técnica del Ejército Argentino resultó concluyente, especialmente por la utilización del fusil Rémington y el telégrafo.
De modo que, cuando en el mes de abril de 1879 partió la campaña de 6.000 soldados en cinco divisiones, las tribus no opusieron resistencia alguna y se entregaron o huyeron hacia la actual Provincia del Neuquén. De acuerdo con la Memoria del Departamento de Guerra y Marina de 1879, fueron tomados prisioneros 5 caciques principales, 1.271 indígenas de lanza y 10.513 indios de chusma. Muertos resultaron un cacique principal y 1.313 indios de lanza, más un número indeterminado de indios de chusma.

Campañas finales
Pese a que la orden era llegar hasta el Neuquén, los coroneles Napoleón Uriburu y Ortega decidieron tomar posesión de la margen derecha de ese río, avanzando una centena de kilómetros, con la excusa de la falta de pastos en la margen izquierda y de la presencia de indígenas no sometidos en la cuenca del Agrio.
Una vez electo presidente, Roca decidió lanzar una nueva campaña en la cuenca del río Limay, llegando al lago Nahuel Huapi, en 1881. La formaron 1.700 hombres, y la comandó el general Villegas. Causó 85 indios de lanza muertos y alrededor de 200 prisioneros.
Otra campaña fue dirigida por el mismo Villegas al año siguiente, alcanzando nuevamente el Nahuel Huapi, que fue militarmente ocupado. Poco después se rendía el cacique Manuel Namuncurá, hijo de Calfucurá. En los dos años siguientes fueron lanzadas algunas expediciones más, y el Combate de Apulé fue el último enfrentamiento armado contra mapuches en territorio argentino, en las nacientes del río Senguerr.​
El primer día de 1885 se rindió el cacique general Sayhueque, junto a todos sus caciques menores, 700 hombres de lanza y 2.500 indios “de chusma”. La guerra había terminado.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Fortin Pavon - Saldungaray

Fue creado el 19 de noviembre de 1862, por disposicion del General Mitre. A partir del 7 de Enero de 1863 toma la denominacion de Pavon. Su construccion tuvo como objetivo proteger a los hacendados que se iban instalando en las margenes del rio Sauce Grande resguardando la frontera ya consolidada.
 En noviembre de 1862 el teniente coronel José A. Llano dirigió una nota al general Juan Andrés Gelly y Obes, ministro de Guerra y Marina de la república, donde solicitaba la instalación de un fortín en la zona para proteger “bastantes individuos establecidos con haciendas en el Sauce” y para “garantir este pueblo (Bahía Blanca) y sus inmediaciones de una sorpresa de indios enemigos”.
 El río Sauce Grande continuó siendo el elegido como lugar estratégico y de esta forma se erigió a finales del mismo año, en el lugar de la posta antes citada, el fortín Pavón y se mantuvo activo hasta 1879. Las tierras donde estaba asentado el fortín pertenecieron a Walter José Colbold y Guillermo T. Corrales, antes que al fundador de la futura localidad.
El primer comandante del fortín fue legionario de Olivieri, quien llegó a Bahía Blanca el 5 de febrero de 1856, donde revistó como capitán de caballería.
 Fotografias 09Nov14.



domingo, 5 de noviembre de 2017

Museo de la Infanteria de Marina (II parte)

Segunda tanda de fotografias de dicho museo: completa la sala de Malvinas y elementos expuestos en el exterior, blindados etc.
Fotografias 08Nov14.
















sábado, 7 de octubre de 2017

El combate de Top Malo

El 30 de mayo de 1982, la Compañía de Comandos 602 sufrió un ataque sorpresa en la zona de Top Malo House. 

Un grupo de efectivos de la Compañía de Comandos 602 descendió de un helicóptero del Ejército Argentino en las cercanías del monte Simon. Tenían por misión instalar un puesto de observación para dar cuenta de los movimientos de las tropas inglesas que ya habían desembarcado en San Carlos. Alcanzaron la cresta del monte y desde allí, pudieron divisar un corredor de helicópteros Chinook enemigos que transportaban cañones y bultos aprovisionando la vanguardia enemiga que avanzaba hacia Puerto Argentino. Intentaron comunicarse por radio e informar los movimientos británicos, pero las interferencias lo impedían. Peor aún, los detectores electrónicos del enemigo los descubrieron y se prepararon a atacarlos.
Los argentinos no sabían que a 15 km de allí estaba el puesto de comando del general de Brigada inglés Julian Thompson. Esa noche, nevó fuertemente. Descansaron e iniciaron en el amanecer siguiente el repliegue hacía la zona de Fitz Roy (unos 20 km) para contactarse con elementos del Arma de Ingenieros. El 30 de mayo, después de seis horas de marcha, habían hecho sólo 5 km. Su jefe, el capitán José Vercesi, decidió descansar. Eligieron un sitio al otro lado del arroyo Malo, llamado Top Malo House (La Casa del Alto) -un puesto ovejero situado en la isla Soledad- en una granja abandonada ubicada 20 km al norte de Bluff Cove. Cruzaron el arroyo mientras oscurecía y se instalaron en la cabaña. Ignoraban que llegaba a la zona un helicóptero inglés, del que desembarcaron 35 comandos del Mountain and Artic Warfare Cadre, al mando del capitán Rod Boswell.

El teniente Ernesto Emilio Espinosa, que desde una de las ventanas del primer piso daba seguridad con su fusil de tirador especial, descubrió el avance y dio el alerta gritando: "¡Son ingleses, ahí vienen!". Al mismo tiempo, abrió fuego sobre el enemigo que se aproximaba. Por su parte, Boswell dio señal de ataque mediante una bengala y, segundos más tarde, un poder de fuego devastador convergía sobre las frágiles paredes del edificio. Cuatro cohetes de 66 milímetros impactaron simultáneamente en la vivienda.

A ello, le siguió un nutrido fuego de armas automáticas que atravesaba la casa lado a lado, la que también recibió el impacto de 4 cohetes antitanques Carl Gustav de 84 mm. El puesto ovejero comenzó a incendiarse, el techo había desaparecido. Adentro todo era humo, fuego, explosiones y gritos. Espinosa atraía el fuego británico hacia su persona y respondía el ataque. ¡Salgan ustedes, que yo los cubro!” fueron sus últimas palabras antes de que una granada que entró por una ventana le diera de lleno en el pecho y lo matara. Esos valiosos minutos que el teniente ofreció a sus camaradas permitieron que estos pudieran salir de la casa y seguir combatiendo.

En la lucha también cayó para siempre el sargento Mateo Antonio Sbert, comando perteneciente al Arma de Ingenieros. Ubicados en una posición desventajosa, superados en número y en medios, nuestros soldados supieron luchar con valor hasta el inevitable final.

Fuente: Informe Oficial del Ejército Argentino - Conflicto Malvinas

Teniente Roberto Nestor Estevez

En el marco de los combates de Darwin-Pradera del Ganso comenzados el 27 de mayo, la sección a cargo del teniente Roberto Estévez fue designada para reforzar el sector norte y contraatacar al enemigo.
Herido en un hombro y en una pierna, casi sin poder mantenerse en pie, el teniente Estévez rechazó las penetraciones enemigas hasta que fue abatido por un impacto directo en un ojo. En esa acción, murieron todos los suboficiales y un gran número de soldados, incluido el heroico soldado Fabricio Carrascul, que ante la ausencia de personal de cuadros tomó el mando de la fracción y batalló hasta perder la vida.

VALOR, CONVICCIÓN y un profundo AMOR A LA PATRIA fueron puestos en evidencia por nuestros héroes.

El Combate de Monte Longdon

El Combate de Monte Longdon, constituye el hecho terrestre más violento protagonizado por el Ejercito Argentino durante la defensa de Puerto Argentino. Allí se encontraba emplazado el Regimiento de Infantería 7, que cubría la primera línea de la posición defensiva para ejecutar su defensa en los 360º.
La inteligencia británica apreció que allí se encontraban dos batallones argentinos, cuando en realidad era defendido por un Regimiento de Infantería.
El combate demostró, la disciplina, la integridad, la templanza y el coraje como cualidades distintivas del soldado argentino.
Durante las horas de luz del 11 de junio, se observan numerosos y constantes desplazamientos de helicópteros en la zona de Monte Kent, fuera del alcance de las armas de la posición Sobre esta última, al caer la noche, se intensifica el fuego enemigo, que llega a su mayor magnitud a partir de las 20:30.
A las 21:30, el subteniente Baldini, Jefe de la 1ra sección de la Compañía B, informa que ha logrado alcanzar las proximidades de sus posiciones y se halla empeñado en combate a distancias cortas. Luego de un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con el enemigo al que se le ocasionan bajas, la compañía debe ceder la cresta de la altura, dejando varios heridos y muertos en el sector.
No obstante, el subteniente multiplica esfuerzos y alentando a sus hombres, decide desalojar a las fuerzas enemigas, para lo cual se pone al frente de su fracción seguido a corta distancia por el cabo primero Ríos. Ambos son abatidos y el resto del personal se ve entonces obligado a mantenerse a cubierto respondiendo el fuego.
Hacia la medianoche, se le ordena al teniente Quiroga, Jefe de la 1ra sección de la Compañía de Ingenieros 10, lanzar un contraataque sobre el sector de la 1ra sección para recuperar sus posiciones y/o posibilitar el repliegue de sus efectivos. La fracción entra en combate, logrando bloquear el avance inglés y estabilizar la situación.
El 12 de junio a las 02:00, se ordena al teniente Castañeda, Jefe de la 1ra sección de la Compañía C, ejecutar un contraataque, acción por medio de la cual se buscaba envolver a los efectivos que enfrentaba la sección de ingenieros y lo que quedaba de la 1ra sección del subteniente Baldini. Esa fracción logra establecer contacto con el enemigo, aunque queda aferrada y con escasa munición.
Ante esta situación, a las 06:30, el Comandante de la Agrupación Puerto Argentino ordena ejecutar el repliegue hacia el sector de Wireless Ridge, según los planes previstos.
Durante los cruentos combates de monte Longdon, en proximidades de las posiciones ocupadas por el Regimiento de Infanteria 7, se encontraba la Compañía de Artilleria “Buenos Aires” del histórico Regimiento de Infantería 1 “Patricios”. En el duro combate contra la infantería inglesa, que con dificultad intentaba conquistar la posición argentina, el patricio Claudio Alfredo Bastida, apuntador de una ametralladora MAG, murió al ser alcanzado por las esquirlas del intenso fuego de los morteros enemigos. Cabe destacar que el soldado Bastida, quien había sido exceptuado del servicio militar por ser el único sostén de su familia, concurrió voluntariamente a cumplir con el llamado de la patria.
La operación de los Grupos de Artillería 3 y 4 es sumamente efectiva y, seguramente, constituye uno de los factores que demora la continuación del ataque enemigo, luego de los duros combates librados las noches del 11 y 12 de junio por la posesión de las alturas de los Montes “Dos Hermanas”, “Harriet” y “Longdon”. La efectividad del fuego, que es sobresaliente durante el día ya que puede efectuarse la visualización de los blancos y la dirección de las concentraciones, disminuye en forma notable durante la noche por falta de medios de visión nocturna y electrónica para la adquisición de blancos. Por esta razón, sólo se baten zonas. Esta circunstancia es muy explotada por el enemigo.
La posición de bloqueo que ocupa el Escuadrón de Exploración C Batallòn de lnfanteria 10 (al cual se le agregan fracciones replegadas de Monte “Dos Hermanas” y Monte “Longdon”) es bombardeada intensamente a partir de las primeras luces del 12 de junio de 1982, con artillería y morteros. Tal acción produce bajas y obliga a las armas pesadas, sobre las cuales se concentra particularmente el fuego, a constantes cambios de posición. También han iniciado el combate por el fuego fracciones enemigas que ocupan Monte “Longdon”, el que se mantiene con variada intensidad a lo largo del 12 y 13 de junio. Ambas partes intercambian gran cantidad de disparos de todo calibre. Durante la noche y en varias oportunidades, el enemigo intenta infiltrarse en la posición pero es rechazado.
Al producirse el cese del combate, el 12 de junio, a las 09.30 horas, el Regimiento de Infanteria 4 registra 22 muertos, 118 heridos y numerosos prisioneros y dispersos. Sus armas pesadas están fuera de servicio y la dotación de munición de todas las armas prácticamente agotada. Esta unidad, que ha ejecutado un largo desplazamiento desde su alojamiento de paz en Monte Caseros (Corrientes), que ha cumplido varias misiones en el litoral continental, que ha llegado al TOAS casi sobre la iniciación de las operaciones sin haber logrado completar la totalidad de sus medios, cumple en las islas diferentes misiones y es emplazada, finalmente, en las alturas que defienden con tanto tesón. Desde el 1º de junio, ha soportado el martilleo constante de la artillería de campaña, naval y ataque aéreos ingleses y enfrenta el combate que la infantería inglesa dirige a la primera línea de posiciones de Puerto Argentino.

domingo, 1 de octubre de 2017

Museo Historico del Ejercito Argentino

El Museo Histórico del Ejército fue creado el 13 de mayo de 1993, en los "Cuarteles del Liniers" ubicados en la localidad de Ciudadela. El terreno donde se encuentra el Museo perteneció primero a la Compañía de Jesús, y luego al Real Colegio de San Carlos y a su sucesor el Colegio Nacional de Buenos Aires. A finales del siglo XIX el terreno paso al Gobierno Nacional, que dispuso su uso para cuarteles del Ejército. Las obras se completaron en 1904; los edificios contiguos al arco de entrada semejaban una fortaleza almenada que dieron lugar al nombre de "Ciudadela".
Las siguientes unidades ocuparon los cuarteles en distintas épocas:
Regimiento 8 de Caballería de Línea
Grupo de Artillería 1 "Brigadier General Iriarte"
Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101 "Teniente General Don Pablo Ricchieri".
 Tras el traslado a Campo de Mayo del GA 1 y la desactivación del GADA 101 en 1991, el predio quedó vacío; la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos recomendó que se destinara a un museo o centro cultural dado le valor histórico y arquitectónico de los edificios. En esa misma época se autorizo la creación del "Museo Histórico del Ejército", decidiéndose que los "Cuarteles de Liniers" fueran su sede.​
 Orgánicamente, el museo depende de la Jefatura III ("Operaciones") del Estado Mayor General del Ejército (EMGE).
 Colecciones
El museo cuenta en su patrimonio con objetos del periodo colonial y de las guerras de la independencia, de la Guerra de Malvinas y de las acciones de paz en las que participó el Ejercito Argentino. También posee armamentos de infantería y artillería, vehículos blindados y de apoyo, y otros materiales que ha usado el ejército a lo largo de su historia.
 Se encuentra ubicado en la localidad de Ciudadela, en la Provincia de Buenos Aires. Está dedicado a la historia militar de la Argentina, desde el Virreinato español a la actualidad







Fotografias Fabian Pesikonis / 2010.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Museo de la Infanteria de Marina (I parte)

El Museo de la Infantería de Marina está ubicado en la Base de Infantería de Marina Baterías que se encuentra en el litoral marítimo del extremo sudoeste de la provincia de Buenos Aires, sobre la costa atlántica, a 14 Km de la Base Naval Puerto Belgrano y de la Ciudad de Punta Alta. Ocupa el antiguo edificio del Comando de la Infantería de Marina sobre la Av. Principal “Héroes de Malvinas”. 
 El Museo es uno de los lugares preferidos de los contingentes escolares y de los distintos grupos de visitas que arriban desde distintos puntos del país. Sus espacios se dividen en dos sectores: Área de pedagogía y Área expositiva.  Entre sus objetos museables se aprecian uniformes antiguos, armamento, pertrechos, escudos, trofeos, maquetas y otros materiales. Cuenta además con un completo archivo documental videográfico, fotográfico y bibliográfico.
 COMPLEJO HISTÓRICO DE LA INFANTERIA DE MARINA
La Base de Infantería de Marina Baterías alberga un conjunto de sitios de interés cultural que atestigua el acontecer de la Unidad a partir de la construcción del Sistema de Defensa de Costa a fines del siglo XIX. Este “Complejo Histórico” atesora un conjunto de bienes patrimoniales que revelan el legado histórico de la Infantería de Marina y su rol protagónico en la etapa de consolidación de nuestra Nación.
 Está integrado por atractivos únicos e irreemplazables de valor excepcional como el Monumento Histórico Nacional 4ª Batería, el Museo Histórico de la Infantería de Marina descripto anteriormente, el Museo de la Ex Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina, el Parque Temático de Medios, Cine y Salón Actos “Presidente Avellaneda” y la Capilla Stella Maris. Comenzó a funcionar en 1961 con la Declaración de Monumento Histórico Nacional de la IV Batería con su Central de Tiro por Decreto Nº 10525 siendo la única de las cinco fortificaciones que se preserva hasta la actualidad en estado original. Posteriormente se consolida el Museo Histórico por Boletín Naval Público Nº 136 en 1970.









 Objetos recuperados durante la Operacion Rosario.





Fotografias Fabian Pesikonis. 2014.
Fuente y agradecimiento: Armada Argentina.