Fuente y agradecimiento: Cuadernos Educativos / CABA.
domingo, 26 de julio de 2026
Teniente General Julio Argentino Roca
Fuente y agradecimiento: Cuadernos Educativos / CABA.
jueves, 23 de julio de 2026
El Regimiento 1 de Caballeria hacia fin del Siglo XIX
Campaña al Desierto norte (Chaco) y sur (Patagonia). Guerra interna.
En el año 1875, marchó a la provincia de Buenos Aires, en el sector de frontera llamado “Costa Sud”. Después de haber tenido su guarnición en Río Cuarto, Rosario de Santa Fe y Buenos Aires, en 1876 marchó al pueblo de Carhué (provincia de Buenos Aires).
Durante ese año y el siguiente, al mando del teniente coronel Salvador Maldonado, formó parte del Ejército Nacional (División Puán). Participó en las operaciones dispuestas por el Dr Adolfo Alsina como Ministro de Guerra, para adelantar la línea general de fronteras y ganar territorio ocupándolo militarmente.
Después del fallecimiento del Dr Alsina y nombrado ministro de guerra el general Roca (1878), se realizaron las acciones preparatorias para llevar la frontera al Río Negro. (Campaña al Desierto de 1879), en las que la unidad participó activamente.
A partir de abril de 1879, en la ejecución de la Campaña al Desierto, el regimiento formó en la Ira División, partiendo de Puán (provincia de Buenos Aires) el 30 de abril en dirección al río Colorado e isla de Choele Choel, la que se alcanzó en vísperas del 25 de mayo.
El 24 de junio, integró la Ira Brigada de Caballería de la citada división, que fue reorganizada, esta brigada, a la cual perteneció también el RC 3, tuvo por comandante al entonces coronel Conrado E. Villegas.
En 1880 formó en el Ejército Nacional que sitió a la ciudad de Buenos Aires, como consecuencia de la revolución que encabezó el gobernador de la provincia Carlos Tejedor. Después de la victoria de las fuerzas nacionales, permaneció en el campamento de la Chacarita hasta agosto de 1882. Volvió luego al Sur, a la localidad de General Acha (provincia de La Pampa), donde se mantuvo hasta 1891.
A partir de 1892 permaneció en Buenos Aires (Talar de Pacheco y Santa Catalina sucesivamente). En 1893 y 1894 estuvo en Mercedes (provincia de San Luis) y en la misma ciudad de San Luis. Posteriormente sus guarniciones fueron la ciudad de La Rioja en 1895, Chilecito en 1896 y 1897 y en Mendoza (Cuadro Nacional) en 1898, hasta enero de 1899 en que marchó al Chaco.
Ya en esa provincia la jefatura del regimiento se mantuvo en Resistencia, dependiendo de la “División de Operaciones en el Chaco”, cuyo comandante fue el general Lorenzo Winter. La unidad destacó parte de sus efectivos a Napalpí y Makallé, realizó numerosas comisiones de reconocimiento del terreno y protección de bienes y ganado de la población, teniendo además frecuentes encuentros y tiroteos con los indígenas.
Entre 1902 y 1905, el regimiento volvió a la provincia de Mendoza, situándose temporalmente en Los Corralitos, Luján de Cuyo y Cuadro Nacional.
El 4 de febrero de 1905, intervino en un motín (como fue calificada por el gobierno nacional, la revolución de esa fecha), junto con otras unidades de tropa con guarnición en Campo de Mayo, Bahía Blanca, Santa Fe, Mendoza y Córdoba.
Fracasado el intento, el 8 de febrero el Presidente relevó a su Jefe y disolvió la unidad.
El 03 de octubre de 1905, reapareció el Regimiento Nro 1 de Caballería. Por un decreto de esa fecha del presidente Manuel Quintana, el Regimiento de Granaderos a Caballo de Línea, se denominó Regimiento Nro 1 de Caballería de Línea “Granaderos a Caballo”.
Como se lee en la Reseña Histórica y Orgánica del Ejército, “su historia posterior quedó unida a la del Regimiento de Granaderos a Caballo, hasta el 7 de noviembre de 1911, fecha en que se ordenó que este último (el “Regimiento Nro 1 de Caballería de Línea “Granaderos a Caballo”), volviese a la vieja denominación”, es decir sin el número que lo identificase, y se anunció que “oportunamente se reorganizará el C1”.
Fuente y agradecimiento: Comision de Caballeria (fragmento).
martes, 21 de julio de 2026
Cañon en San Antonio de Areco
Dicho cañón fue donado al Municipio por Enrique Levantini y Casco y se emplazó en la esquina de Lavalle y Alsina cuando todavía la sede de la Municipalidad no funcionaba en la vieja casona de Enrique Laplacette, sitió a donde se mudó unos meses más tarde, en marzo del 67.
En el mencionado acto, que se llevó a cabo a media mañana de un domingo radiante, participaron las delegaciones de las escuelas, instituciones intermedias, de las colectividades de extranjeros, vecinos y la banda de música del Batallón de Exploradores de Don Bosco del colegio San Isabel de San Isidro.
Enrique Levantini y Casco descubrió el cañón que había sido cubierto por una bandera argentina y luego el Intendente Ramírez pronunció un discurso donde señaló que: “su historia es la historia del lugar. Su historia, sin fidelidad de fechas, ha quedado asociada a la del Pago de Areco. Este antiguo cañón ya ha enmudecido para siempre. Tiene el sosiego de sus muchos años. Cumple su destino de cosa vieja y se ha salvado del olvido por obra del cariño de quienes han querido no verlo relegado como trasto inútil y lo transformaron en mudo y airoso símbolo de otra época en la que fue protagonista de pretéritas jornadas”.En ese entonces el proyecto propuesto por Ramírez era ambicioso, que ese cañón fuera la primera pieza para luego armar un museo histórico de San Antonio de Areco, una obra de fuerte carácter cultural que Teodoro Domínguez concretó 20 años más tarde con la inauguración del Museo de la Ciudad en la Usina Vieja.
Fuente y agradecimiento: Dias de Areco.
sábado, 18 de julio de 2026
Base de Apoyo Logistico "Salta"
La unidad se conformó el 30 de junio de 1943 como Arsenal Regional Norte. El 30 de noviembre de 1945 recibió el nombre de Arsenal «Miguel de Azcuénaga».
El 5 de noviembre de 1953 se creó sobre la base de la Sección Reparaciones de Automotores del Arsenal Regional Norte el Taller de Mantenimiento Norte con sede en la ciudad de Salta, pero el 1 de junio de 1956 fue trasladado a Las Talitas en la Guarnición de Ejército «Tucumán». El 14 de diciembre de 1965 fue renombrado Compañía de Arsenales 5 «Miguel de Azcuénaga». En 1983 fue renombrado como Batallón Logístico 5 y el 15 de marzo de 1992 pasó a ser la Base de Apoyo Logístico «Tucumán».
A partir del 30 de junio de 1998 comenzó su traslado a la Guarnición de Ejército «Salta», siendo renombrada el 2 de julio de 1999 como Base de Apoyo Logístico «Salta», dentro de la V Brigada Mecanizada.
El 9 de noviembre de 1998 fue creada la Sección Munición Tucumán en el cuartel de Las Talitas, dependiente de la BAL Salta, teniendo como misión la administración de los Polvorines. En 2014 la Sección Munición Tucumán fue trasladada a Salta, permaneciendo el predio de Las Talitas bajo custodia de la BAL Salta.
miércoles, 15 de julio de 2026
Grl Jose de San Martin La Plata
viernes, 10 de julio de 2026
Regimiento de Caballería Ligero 5 "General Güemes" (aniversario)
Sus orígenes se remontan a las Invasiones Inglesas, donde es empleado para recuperar la capital del Virreinato del Río de la Plata, ocupada en junio de 1806. Como premio a su desempeño en combate recibe la denominación de “Húsares del Rey”.
Durante el período de la Independencia y la caída del Virreinato del Río de la Plata, el C5 se eleva a categoría de Regimiento, y el 29 mayo de 1810 pasa a denominarse “Regimiento Húsares de la Patria” o “Húsares Patricios”, escolta de la Junta Gubernativa.
Forma parte de la expedición a las provincias y se distingue en la campaña del Norte.
Entre 1820 y 1826 cambia de denominación, pasando a llamarse “Húsares de Buenos Aires”.
En 1826, por decreto del presidente Rivadavia, cambia de nombre al igual que otras unidades del Arma de Caballería, denominándose “Regimiento 5 de Caballería de Línea“.
Participa en la guerra contra el Brasil con un destacamento, tomando parte en la batalla de Ituzaingó, a órdenes del Capitán D HILARIO LAGOS.
En 1833 participa en la Campaña al desierto del General Rosas, siendo ésta su primera actuación como tal en la frontera sur, destacándose en los combates de Salinas Chicas, Laguna de los Bagüales, Río Negro y otros menores.
Se establece guarnicionalmente en diversos puntos geográficos que luego se convertirían en poblados. Así, se lo vió en las actuales zonas de Rauch y Azul, impidiendo las avanzadas indígenas en Chascomús, El Salto, Guardia del Monte y Junín. Más tarde lo ven por tierras de Bragado, Tapalqué y otros todavía parajes de esa despoblada frontera.
Al producirse los hechos contra Inglaterra y Francia, integra el Ejército de la Confederación destacándose en los combates de Punta Acevedo, El Quebracho y Vuelta de Obligado.
Pasa luego a participar en las luchas por la organización interna. En Caseros se encuentra alineado con las fuerzas del Brigadier General Rosas, al separarse Buenos Aires de la Confederación, toma parte de los combates de Pavón y Cepeda y participa en las operaciones contra el caudillo entrerriano, Ricardo López Jordán.
Desde allí denodadamente parte hacia el Sur, llegando hasta el Río Negro y participando en las últimas expediciones llevadas a cabo en la Patagonia andina, a órdenes del general Conrado Villegas.
Arribo a Salta.
En el año 1886, el Regimiento hace su ingreso a Salta para no volver a marcharse, estableciendo inicialmente su cuartel en San José de Metán y más tarde en Rivadavia, cubriendo los fortines sobre los ríos Teuco y Bermejo.
En noviembre de 1895, como consecuencia del deterioro de la situación con Chile, se ordena su traslado a la ciudad de Salta.
En mayo de 1896, establece campamento en San Lorenzo operando contra los indígenas que asolaban el Chaco Austral.
En 1902, el gobierno de la Provincia de Salta dona a la Nación tierras para ser utilizadas como Campo de Maniobras, el cual recibe el nombre de “General BELGRANO”, asiento actual de los viejos “Cuarteles de Piedra”, cuya edificación comenzó en el año 1904.
A mediados de 1913, el C5 recibe la orden de movilizarse a Salta (Capital), la cual cumple acampando provisoriamente en los predios de la Sociedad Rural de Salta hasta 1915, año en que finaliza la construcción de su cuartel, frente al Campo Histórico de la Cruz.
Por iniciativa del Jefe de Regimiento Teniente Coronel D OSVALDO AMIEVA la unidad adopta a partir del año 1919, el nombre del máximo héroe salteño, el General D MARTÍN MIGUEL de GÜEMES.
Habiendo heredado el nombre del máximo héroe gaucho, y a partir de 1970, le es autorizado el uso del uniforme con que se investían los gloriosos guerreros “Infernales”, tropa selecta del caudillo salteño.
Este nombre proviene del color rojo grana de sus prendas y en contraposición a un renombrado batallón realista que fuera la pesadilla de los patriotas, en las luchas por la independencia, el de “Los Angélicos”.
Su denominación fue modificada con el tiempo, pasando a llamarse a partir de 1972, Destacamento de Exploración de Caballería de Montaña 141 (C5) “General GÜEMES, posteriormente Destacamento de Exploración de Caballería Blindado 141 (C5) “General GÜEMES”, Regimiento de Caballería Blindado 5 “General GÜEMES” y actualmente Regimiento de Caballería Ligero 5 “General GÜEMES”
martes, 7 de julio de 2026
Combate de Chiquilof (1869)
En marzo de 1869, el Coronel Martiniano Charras, que habia reemplazado el Coronel Manuel Sanabria en la Comandancia de la Frontera Norte, llevo a cabo, junto con el Comandante de la Frontera Sud de Santa Fe, Coronel Antonio Benavidez, un reconocimiento de los campos que se extendian hacia el sudoeste.
Los indios operaban intensamente. En setiembre invadieron por Morote (Junin), los establecimientos de la costa del norte del Salado, para retirarse con un arreo de 2000 cabezas de ganado.
En Chiquilof, el Sargento Mayor Manuel Lopez, le cerro el paso con 80 hombres. En un reñido combate mueren cinco indios y se rescatan tres cautivas.
El Coronel Charras, con las fuerzas que habia logrado reunir, llego al sitio del combate cuando este ya habia concluido. Se inicio la persecucion.
Los dias 18 y 19 de octubre de 1869, las fuerzas de la frontera norte, encabezadas por Charras, a quienes acompañaba Czetz y por voluntad propia, el viejo Coronel Baigorria, veterano de las guerras de fronteras, se ponen en marcha para ocupar el estrategico lugar denominado Ancalo Grande, Al oeste del partido de Lincoln.
El dia 20, a las 7.30 horas, encontrandose la columna a dos leguas de la estancia de Dowling, se oyeron tres cañonazos del fortin Chiquilof, que anunciaban la presencia de los indios en numero aproximado de 150. Se sorprendio a los indios en la Cañada de Arin. Estos abandonaron el botin, aproximadamente 1500 yeguarizos y se dieron a la fuga. Todos estos hechos se desarrollaron en el partido de Lincoln, al oeste de la provincia de Buenos Aires.
miércoles, 1 de julio de 2026
Regimiento de Infanteria de Monte 4
Por decreto de la Primera Junta del 29 de mayo de 1810, fue creado el Ejército Patrio. Así, el Batallón de Montañeses, creado en 1806, fue denominado en lo sucesivo Regimiento 4 de Infantería de Línea. El 4 participó en la primera expedición auxiliadora al Alto Perú, bajo el mando del brigadier Antonio González Balcarce, peleando en Cotagaita y Suipacha. Participó del Sitio de Montevideo, peleando en Cerrito.
En la Guerra del Paraguay, el 4 formó en la 2.ª División del I Cuerpo, al mando del brigadier Wenceslao Paunero. En 1865 y 1866 peleó en Yatay, Uruguayana, Tuyutí, Estero Bellaco, Yataití-Corá y Curupaity. En el asalto de Curupaity, murió por heridas su jefe el coronel Manuel Fraga. Posteriormente en 1868 peleó en Humaitá y Lomas Valentinas y en 1869 estuvo presente en la ocupación de Asunción. En Lomas Valentinas nuevamente perdió su jefe, el teniente coronel Florencio Romero.
En 1870 participó de la represión del alzamiento de Ricardo López Jordán en la provincia de Entre Ríos. En 1874 integró las fuerzas revolucionarias durante la Revolución de Bartolomé Mitre contra el gobierno nacional, rápidamente aplastada, y terminando disuelto. Fue reorganizado con posteridad.
Marchó al norte, participando de la Conquista del Chaco en 1883. De vuelta a la Capital Federal, estuvo a tiempo el estallido de la Revolución de 1890. Así, formó parte de las fuerzas nacionales en defensa del gobierno durante la Revolución de 1890.
Desde 1907 hasta 1923 estuvo con asiento en Capital, trasladándose a Campo de Mayo. A partir de 1924 fue unidad de apoyo a la Escuela de Infantería, instituto de perfeccionamiento. Así, en 1943 fue denominado Regimiento de Infantería 4-Escuela. En 1964 en contexto de una reestructuración del Ejército, quedó separado del instituto y se instaló en el cuartel militar de Monte Caseros, provincia de Corrientes.
En el año 1917 el Regimiento de Infantería 4 pasó a depender de la II Brigada de Infantería, 1.ª División de Ejército.
En 1964 fue organizado con asiento en Monte Caseros y encuadrado en la III Brigada de Infantería, con comando en Curuzú Cuatiá.
El Regimiento de Infantería 4 integró el Agrupamiento C que se desplazó a la provincia de Tucumán por orden del Comando General del Ejército para reforzar la V Brigada de Infantería que llevaba adelante el Operativo Independencia. El Agrupamiento C se turnaba con los Agrupamientos A y B, creados para el mismo fin.
El Regimiento de Infantería 4 conformó junto al Regimiento de Infantería 12, la Fuerza de Tareas «Caseros», que tenía asiento en el cuartel del Batallón de Arsenales 121 y operaba en Rosario.
El Regimiento de Infantería 4 conformó el Área 242, cuya jurisdicción era el departamento Monte Caseros.
Guerra de las Malvinas
El Regimiento de Infantería 4 bajo el mando del teniente coronel Diego Soria sirvió en el flanco sur del dispositivo de defensa de Puerto Argentino. El Regimiento fue agregada come refuezo a la X Brigada de Infantería Mecanizada conducida por el general de brigada Oscar Luis Jofre.
El 29 de mayo el comandante de las Malvinas Mario Benjamín Menéndez transfirió el Regimiento 4 (hasta entonces defendiendo los monte Challenger y Wall) al otro lado del río Murrell, a las alturas defendidas por la Agrupación Ejército Puerto Argentino. El jefe de este comando indicó a la unidad ocupar los montes Dos Hermanas y Harriet.
Batallas del 11 al 12 de junio
En la noche del 11 al 12 de junio de 1982 el Regimiento participó de las batallas del monte Dos Hermanas y del monte Harriet.
Las posiciones defensivas del Regimiento 4 en la «Línea de Monte Caseros» (Monte Harriet y Dos Hermanas) fueron mucho menos elaboradas de lo que afirmó el brigadier Julian Thompson en su libro No Picnic. La Brigada de Comandos 3 en la forma del Batallón de Comandos N.° 42 (42 CDO) y Batallón de Comandos N.° 45 (45 CDO) tuvo que realizar seis ataques nocturnos compuestos de 6 compañías de Marines Reales contra el Regimiento 4 (RI 4) para poder sobrepasarlo, muriendo en el asalto unos 20 defensores y siendo capturados unos 300 soldados, suboficiales y oficiales del RI 4 en los duros combates nocturnos en ambas alturas.
Al amanecer el 12 de junio, el Regimiento de Infantería 4 había perdido a casi todas sus secciones, y la mitad de los jefes de pelotones de fusileros y morteros habían sido muertos o heridos. El oficial de inteligencial teniente 1° Jorge Agustín Echeverría fue gravemente herido en combate cuerpo a cuerpo en Monte Harriet y capturado, al igual que los subtenientes Mario Héctor Juárez y Eugenio César Bruny. El sargento Héctor Ricardo Montellano, quien había ayudado al subteniente Lautaro Jiménez Corbalán a repeler con un contraataque a una importante fuerza de incursión por parte de los comandos de los Royal Marines en la noche del 8 al 9 de junio, había sido muerto en la defensa de la altura.
En 2019, los exjefes de sección Lautaro Jiménez-Corbalán (RI 4) y Mark Townsend (42 CDO) regresaron junto a las Malvinas para inspeccionar el campo de batalla y, en una muestra de amistad, intercambiaron sus boinas en la cumbre de Harriet, donde Townsend reconcio que Jiménez Corbalán había sido «Un oficial bien entrenado, que combatió con gallardía junto a sus hombres».
El RI 4 tuvo un total de 22 muertos en combate (dos oficiales, cuatro suboficiales y 16 soldados clase 62/63), declarados héroes nacionales por la ley 24950/1998 firmada por el Congreso de la Nación junto a los otros combatientes de las Fuerzas Armadas caídos en 1982. La superioridad nombró jefe honorario del RI 4 al general de brigada VGM Diego Alejandro Soria.
En 1992 se unió a la Escuela de Infantería convirtiéndose en el acto en unidad mecanizada. Con posteridad, en 2003 fue encuadrado en el Destacamento de Armas Combinadas "Duque de Caxias".
El 12 de junio de 2004 la superioridad impuso el nombre histórico "Coronel Manuel Fraga" en evocación a su jefe caído en el asalto de Curupaytí.
En 2019 el RI Mec 4 inició un proceso de conversión en unidad de monte uniéndose a la III Brigada de Monte con comando en Resistencia, denominándose en lo sucesivo Regimiento de Infantería de Monte 4. Reorganizando la unidad en una con la capacidad de operar en territorio de difícil acceso (selva, bosque) perdiendo su capacidad mecanizada pero obteniendo la condición de tropa especial, permitiéndole el acceso a equipo de última generación.
Organización
Jefe
Plana Mayor
Compañía de Infantería de Monte A "Suipacha".
Compañía de Infantería de Monte B "Lomas Valentinas".
Compañía Comando y Servicios "Curupayti".
Banda Militar "Humaitá".
Condecoraciones
-Bandera historica: fue autorizada a utilizar como bandera historica la enseña del "Tercio de Cantabros Montañeses" por ser la heredera de la historia y tradiciones de ese cuerpo creado por Liniers en 1806.
-Bandera de la Provincia de Corrientes Medalla al Mérito de la provincia de Corrientes por el Conflicto de Malvinas (1998)
-Bandera de la Provincia de Santa Fe Medalla del Gobierno de Santa Fe por en Conflicto de Malvinas.
-Campaña de Malvinas - Ejército Argentino (1982).
-Palmas Sanmartinianas - Instituto Nacional Sanmartiniano.
-Escudo "A los Bravos de Malvinas".
domingo, 21 de junio de 2026
El combate de Las Toscas (1868)
La frontera norte, se vió sacudida hasta 1868, por el embate de los malones. El 3 de marzo, 2000 ranqueles habían saqueado la ciudad de Río Cuarto.
Los Guardias Nacionales de todo el partido de Nueve de Julio, se estacionaron en la estancia de Nuñez. Emilio Conesa, General en Jefe de las fronteras, entrevistó al cacique Ignacio Coliqueo, el 29 de octubre, ordenando que mandase tropas contra los malones indios asentados en "Las Toscas". Coliqueo, de inmediato, mando a su hijo, el Sargento Mayor Justo Coliqueo con un nutrido grupo de guerreros.
Los buscaron todo un día y toda la noche, según consta en el parte del 1º de noviembre. Les dieron alcance cerca del camino que va a laguna del Monte. Allí acabaron con once indios y expulsaron a los demás. Justo Coliqueo trajo cinco prisioneros y el arreo de mas de 500 vacunos y mas de 100 yeguarizos.
La hacienda recuperada fue restituida a sus dueños o capataces encargados de las estancias de la zona.
Este combate de "Las Toscas", se desarrolló muy cerca de la laguna del mismo nombre, sobre el Río Salado, en ese entonces en tierras pertenecientes a la Familia Terrero, actualmente propiedad de la Familia Viñas, ubicadas en el Partido de Alberti.-
martes, 16 de junio de 2026
lunes, 8 de junio de 2026
El combate "Corral de los Huesos"
En setiembre de 1868 aparecio un malon en la zona del oeste. En el lugar denominado "Corral de los Huesos" o "Foro Malal", en lengua indigena, en jurisdiccion de los que hoy es el partido de Lincoln; se trabo lucha entre Justo Coliqueo y los hombres del Cacique Pincen, uno de los guerreros indigenas mas indomitos.
Siendo Justo Coliqueo, capitanejo principal de la tribu, dirigio en nombre de su padre una boleada de "avestruces".
Ya de regreso, llegaron a un punto que se denominaba "Corral de los Huesos" donde hicieron un alto para dar descanso a sus cabalgaduras. El 30 de setiembre, seis indios bomberos son atrapados por los hombres de Coliqueo. Luego cargaron sobre nuevos grupos de malones a los que reconocieron como pertenecientes al Cacique Vicente Pincen. Los corrieron hasta diez leguas de distancia. Dieron muerte a 26 indios y tomaron 74 caballos.
Por recomendacion del Coronel Granada, teniendo en cuenta el buen comportamiento en la expedicion a los ranqueles y El Corral de los Huesos; el gobierno otorgo a Justo Coliqueo el titulo de Sargento Mayor, el 1° de octubre de ese año.
sábado, 2 de mayo de 2026
El combate de Vallimanca 1864
En 1864, ante la amenaza de los malones que asolaban las poblaciones, el gobierno decidio establecer una linea de fortines. Un sector, comandado por el Coronel de Vedia, se denominaba Frontera Oeste y cubria una extension de 38 leguas en la cual se situaban varios fortines adelantados, entre los cuales se encontraba el de Vallimanca (ubicado a unos 60 km al noroeste de Tapalqué, en la provincia de Buenos Aires) , nombre de un arroyo que tambien sirve para denominar al combate reseñado en estas lineas.
De todas las acciones sucedidas en 1864, la mas sangrienta fue el ataque al fortin Vallimanca, en donde estababn destacadas tropas del Regimiento 5 de Caballeria. Su Jefe era el Capitan Eliseo Marquez teniendo como oficial al Teniente 2do Francisco Morales y contando con una guarnicion de 50 hombres.
El 28 de febrero un cabo y nueve soldados habian salido del fortin en busca de leña y cuando ese peloton estaba llegando a la orilla del arroyo Vallimanca fue atacado por los indios de Calfucura comandados por su hijo el cacique Carupan. Enterados en el fortin, su Capitan Marquez junto con el Teniente Morales y treinta y cinco soldados salieron a enfrentar a la indiada, a quienes no temieron, pese a su superioridad que era seis veces mayor. A menos de una legua de la indiada el Capitan Marquez dio una orden, escuchandose a continuacion el toque de carga, produciendose finalmente el entrevero en donde los soldados animados por sus oficiales , se batieron valerosamente. Finalmente los indios rodearon al pequeño grupo y se entablo una lucha cuerpo a cuerpo. Luego de tres horas de arduo combate donde la indiada sufrio grandes bajas, las tropas del ejercito fueron derrotadas. Quedo el recuerdo de estos valerosos hombres que pese a su inferioridad numerica supieron batirse con honor y valor.
jueves, 2 de abril de 2026
Combate de Primera Laguna
El 19 de diciembre de 1871 se produce el Combate de Primera Laguna. El Capitán Remigio Suastre del Regimiento 4 de Caballería al mando de una tropa estacionada en el mencionado paraje, tuvo conocimiento de una partida de indios que se aproximaba a combatirlos. Dividió sus fuerzas en dos grupos, uno al mando del Alférez Gregorio Rodríguez y el otro a cargo del Alférez Santiago Báez. En seguida marchó al encuentro de los bárbaros, batiéndolos por completo y poniéndolos en fuga. Los persiguió por unas cinco leguas, quitándoles todo el arreo que llevaban.
jueves, 5 de marzo de 2026
Combate de la Guardia de Luján (1823)
La Guardia de Luján, lo que es en el presente la ciudad de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, a comienzos del siglo XIX era una avanzada de la civilización, una cuña metida en lo que era campo y dominio casi exclusivo de la indiada indómita y cruel.
Allá por 1821, el límite más remoto de la frontera oeste de la provincia de Buenos Aires estaba constituido por la ciudad de Luján; y de ésta, la máxima avanzada era el Fortín de la Guardia de Luján. Jefe de la frontera era Manuel Ramírez; comandante del fortín, el capitán de artillería Ramón de Carvajal, el que contaba con dos piezas de a cuatro, y un puñado de húsares comandados por el capitán Federico Rauch, francés de origen, al servicio de la República.
Entre los años 1823 y 1825 la conflictividad fronteriza alcanzó un nivel sin precedentes; el estado de alarma llegó a tal punto que constantemente circulaban por la campaña rumores de invasión que con frecuencia no pasaban a acciones concretas. Las incursiones indígenas siguieron un ritmo estacional, incrementándose a partir de la primavera. Los primeros ataques indígenas que iniciaron esta etapa de conflictividad comenzaron a sentirse con fuerza en la primavera de 1823 y cubrieron un arco que se extendía desde Chascomús hasta la Guardia de Luján.
Refiere la tradición que, el 27 de octubre de 1823, unos 200 indígenas que regresaban de la zona de Salto arreando unas diez mil cabezas de ganado, atacaron, una vez más, al avanzado fortín. El combate habría tenido lugar en un paraje conocido como la “Cañada del Moyano”, correspondiente a las nacientes del arroyo El Moyano que es un afluente del río Luján sobre su margen izquierda.
Los bárbaros del desierto que contaban su triunfo seguro, dada la inferioridad numérica de los pocos soldados del capitán Carvajal, llegaron en su audacia hasta los mismos fosos del fortín; pero ese militar de la antigua escuela, que no se arredraba ante el peligro, proclama a sus artilleros y éstos rompen el fuego con sus diminutas piezas, las que contienen a los bárbaros, arrebatándoles la esperanza de un triunfo, descontado de antemano. Se veía el valiente capitán Carvajal abandonado de casi todos sus compañeros; una horda de salvajes rodeaba a su pequeño número de bravos, y la idea de su próximo e inevitable fin no lo hizo desmayar, y con el vivo y acertado fuego de sus piezas mantenido por una hora, no dejó de intimidar al enemigo, logrando salvar muchos heridos que yacían en el campo de batalla y obligando a los bárbaros a abandonar su empresa y con ella el precioso botín, cuya vista había ya empezado a halagarles.
Disponíanse a retirarse; mas el valiente capitán Rauch se presentó acompañado de unos cuarenta húsares que había podido reunir de su escuadrón, y sin perder un momento, da alcance al enemigo en momentos que el continuo cañoneo de las dos piezas del capitán Carvajal obligaba a los salvajes a abandonar un considerable número de hacienda. Fue preciso mandar hacer alto a los húsares del capitán Rauch, por el mal estado de los caballos; pero al día siguiente, rehecho el regimiento de húsares del pasado contraste, dio alcance a los indios, que habían vuelto a reunir mucho ganado, y, protegidos siempre por los certeros fuegos de las dos diminutas piezas de artillería del capital Carvajal, derrotaron completamente a los ranqueles, a quienes quitaron los cautivos y gran parte de los arreos.
miércoles, 18 de febrero de 2026
Estanislao Heredia, combate Lagunas de Langueyú
Es bueno levantar del olvido de cuando en cuando como ejemplo de abnegación y patriotismo, la figura luminosa de aquellos que cayeron como buenos en cumplimiento de un deber y para quienes la patria no ha guardado el menor recuerdo. Son figuras que se pierden detrás del sepulcro y nosotros cumplimos el grato deber de ir levantándolas una a una, para mostrarlas con todo el brillo, con todo el fulgor de que estuvieron rodeadas en su vida gloriosa. Toca ahora su turno al comandante Heredia, jefe del 5 de Caballería, cuya muerte trágica y desconocida nos conmueve todavía.
Estanislao Heredia nació en Catamarca en 1834 (1). El 1º de mayo de 1857 fue incorporado como alférez 2º agregado a la 1ª compañía del 2º escuadrón del Regimiento Nº 5 “Granaderos a Caballo”, en el Campo de Marte (Azul). El 24 de julio de 1858 fue ascendido a teniente graduado de su compañía (“en cumplimiento del Superior Decreto de 21 de mayo de 1858”); estando su cuerpo destacado en aquella fecha en Sauce Grande. El 1º de febrero de 1859 se hallaba acantonado en el Arroyo de la Ventana, y en Sauce Chico el 1º de marzo; pasando a Napostá Grande el 1º de mayo, y a Bahía Blanca el 1º de junio de 1859. Con motivo de la campaña que se abrió contra la Confederación, su cuerpo marchó hacia Buenos Aires, pero Heredia, que había recibido la efectividad de teniente 2º de su compañía el 7 de julio de 1859, obtuvo su baja del servicio.
Reincorporado al Ejército.
El 1º de diciembre de 1859 se le encuentra como teniente 2º agregado a la 1ª compañía del 2º escuadrón del Regimiento 3º de Caballería en el Campo de Marte (Fuerte Azul); y el 1º de febrero de 1860 revista a cargo de la mencionada compañía; pasando el 1º del mes siguiente, a la 2ª compañía del 1er escuadrón de su cuerpo, de guarnición en el punto mencionado.
El 10 de julio de 1860 ascendió a teniente 1º de la lª compañía del 2º escuadrón de su regimiento, a cargo de la misma desde el 1º de setiembre de igual año. Tomó parte en la campaña de Pavón, asistiendo a la acción de ese nombre, y posteriormente se le halla acampado con su cuerpo el 1º de enero de 1862 en la costa del Paraná, llegando en el curso del mismo mes al Rosario. Terminada la campaña, en febrero de aquel año marchó con su regimiento de guarnición a Rojas, siendo promovido a ayudante mayor el 26 de noviembre de 1862.
El 1º de abril de 1863 se hallaba destacado en el “Fortín Bellanca”, pasando nuevamente a Rojas en el mes de octubre. El 31 de diciembre de 1863 fue ascendido a capitán de la 1ª compañía del 1º escuadrón del Regimiento 3º de Caballería. Desde mayo de 1864 a abril de 1865 permaneció en dicho cuerpo, de guarnición en Junín. Marchó en la expedición contra los indios Ranqueles mandada por el coronel Julio de Vedia, asistiendo al combate de la “Guardia de la Esquina”, en la Frontera Sud de Santa Fe, el 3 de julio de 1863.
Al estallar la guerra del Paraguay marchó desde aquel punto a Rosario, donde se embarcó para incorporarse al ejercito de operaciones, pasando a formar parte del 2º Cuerpo del Ejército que mandaba el general Emilio Mitre.
Se halló acampado con el Ejército Aliado en las Ensenaditas desde enero a abril de 1866, participando en el curso de este último mes en las operaciones de pasaje del río Paraná y en la toma de la batería de Itapirú, el 16 y 17 del mismo. Participó en la acción del Estero Bellaco del Sud, el 2 de mayo de 1866, y en los combates que se libraron para el cruce del mencionado Estero el 20 de este último mes.
En la gran batalla de Tuyutí, el 24 del mismo mes y año, cupo al 3º de Caballería, del que formaba parte el capitán Heredia, una actuación sobresaliente; junto con el 1º de la misma arma, mandado por el coronel Ignacio Miguel Segovia, salvaron del desastre a que expusieron a todo el Ejército Aliado las fuerzas de Guardias Nacionales correntina mandadas por los generales Manuel Hornos y Nicanor Cáceres, que cubrían el flanco derecho. Estas tropas de G. N. fueron batidas y arrolladas por la caballería paraguaya del general Resquín, y su desbande era inminente, sino hubiera sido por la pronta intervención de los regimientos mencionados, produciéndose un terrible choque al arma blanca, en el cual, jefes, oficiales y soldados se destacaron por su intrepidez y bravura; consiguiendo quebrantar el empuje de los más audaces, que momentos antes habían sableado a la caballería correntina y que pretendían flanquear al Ejército Aliado, para efectuar una reunión con el cuerpo mandado por el general paraguayo Barrios, a espaldas del enemigo. Finalmente, los laureles de la victoria coronaron los estandartes de los valientes regimientos 1º y 3º de Caballería, premiando el esfuerzo gigantesco de aquellos heroicos hombres.
Con su regimiento, Heredia formó parte de las fuerzas de caballería a las órdenes del general Venancio Flores, que amagaron por el punto llamado “San Solano” a las posiciones fortificadas de Curupaytí, en el violento asalto ordenado por Mitre en la luctuosa jornada del 22 de setiembre de 1866.
Permaneció acampado en Itapirú el resto de aquel año y el primer semestre del siguiente, siendo promovido a sargento mayor graduado el 27 de julio de 1867, pero quedando siempre a cargo de la 1ª compañía del 1º escuadrón de su regimiento. En aquel mismo año el Ejército Aliado marchó para ejecutar el movimiento envolvente sobre Tuyú-Cué, participando Heredia en algunas expediciones sobre los paraguayos. El 3 de noviembre de 1867, 8.000 paraguayos a las órdenes del general Barrios, sorprendieron y atacaron a los aliados en su campamento de Tuyutí, consiguiendo un triunfo momentáneo; pero después de tomar algunos cañones, se entregaron al saqueo de las ambulancias, siendo derrotados y casi exterminados por la caballería argentina al mando del general Hornos, entre la cual se encontraba el 3º de aquella arma y el Regimiento “General San Martín”, que con tanto valor se condujeron en aquella gloriosa jornada. Heredia, que había disfrutado poco antes de una breve licencia que se le concedió el 4 de enero de aquel año para bajar a Buenos Aires, se halló en aquel tremendo combate.
Al año siguiente pasó a Corrientes con su cuerpo, incorporado a la división del general Emilio Mitre, que fue encargada de dominar la rebelión encabezada por el general Nicanor Cáceres, que se había alzado en armas en el mes de mayo. Sofocada aquélla, regresó a Paraguay; pero antes de atravesar el Paraná, desde Goya el 16 de diciembre de 1868, el jefe del 3º de Caballería, coronel Emilio Vidal, propuso a la Superioridad, al ya sargento mayor graduado, Estanislao Heredia, para la efectividad del empleo y la comandancia del 1º escuadrón del cuerpo; agregando el coronel Vidal, que el propuesto había acreditado sus buenas calidades en la campaña del Paraguay, “en cuyos combates se hizo siempre acreedor a las recompensas de la Superioridad”. El 13 de febrero de 1869 se le otorgó la efectividad solicitada. El mes anterior, el 3º de Caballería bajó a la Frontera Norte de la provincia de Buenos Aires, acampando en Cabeza de la Vaca el 1º de abril de 1869, después de hacerlo en Junín desde el principio del año de referencia.
Posteriormente, Heredia solicitó ser separado del 3º de Caballería, por que regenteaba la Mayoría del mismo, el sargento mayor Lorenzo Vintter, de menor antigüedad que aquél, causa ésta que le hacía imposible continuar en aquel cuerpo. Esta solicitud presentada en junio de 1869, fue resuelta el 16 de setiembre del mismo año, fecha en la cual, el coronel Rufino Victorica, comunicaba al comandante Charras, jefe de la Frontera Oeste, con asiento en Junín, de que con fecha 4 del mismo mes, el Gobierno había dispuesto que el sargento mayor Heredia, del 3º de Caballería, pasase a órdenes del de la provincia de Buenos Aires. Por esta causa, el 27 de octubre del mismo año pasó a revistar en la P. M. A.
El 7 de marzo de 1870, el coronel Antonio Benavides, desde Fuerte “Coronel Gainza”, Frontera Sud de Santa Fe y Córdoba, solicitó que los sargentos mayores Estanislao Heredia y Máximo Bedoya pasaran a sus órdenes en aquella frontera. Accediendo a lo solicitado, el día 17 del mismo mes, Heredia pasó a órdenes del coronel Benavídez.
El 20 de agosto de 1870 fue destinado a la P. M. A., y el 26 de mayo de 1871 fue nombrado jefe del Regimiento 5º de Caballería, otorgándosele despachos de teniente coronel graduado el día 29 del mismo mes. Dicho cuerpo, que pertenecía a la guarnición del Fuerte General Paz, junto con el Regimiento “Coronda” de G. N. formó una brigada a las órdenes de Heredia en la primera campaña contra López Jordán, en el año 1870, asistiendo a varios hechos de armas. En mayo de 1871 se hizo cargo del cuerpo en la fecha precitada, acampando en una isla frente a Gualeguaychú; de donde lo condujo al Fuerte General Paz.
En julio de 1871 marchó con su regimiento a sofocar la sublevación de la indiada del cacique Manuel Grande, lo que verificó. En junio de 1872 supo que una invasión de indios había pasado por la izquierda de aquel Fuerte; el valiente comandante Heredia se puso en marcha con su regimiento, pero después de andar más de dos leguas, no encontraron rastros de los salvajes, y con el fin de no fatigar a toda su tropa, y en la creencia de que fuera un a invasión poco numerosa, ordenó a su 2º que hiciera alto, o marchase más despacio, mientras él se adelantaba con 50 hombres, con sus correspondientes oficiales y el baqueano Peralta. Apenas se había adelantado una legua, cuando Heredia alcanzó a ver una punta como de 20 o 30 indios, que al verlos, huyeron rápidamente.
Heredia sin vacilación se puso en su seguimiento a gran galope, suponiendo que era la gran invasión que le había sido anunciada; a poca distancia salieron de detrás de un médano otra cantidad de salvajes. Lo que decidió al bravo comandante a apurar la marcha, trepando rápidamente aquel obstáculo, detrás el cual apareció una columna de 300 a 400 salvajes, hábilmente emboscados para atacar a la pequeña fuerza que se aproximaba. Aquellos indios estaban mandados por el célebre cacique Pincén.
Sin vacilar un momento, Heredia hizo desmontar su tropa y formar cuadro, movimiento que fue ejecutado con toda rapidez, y mientras se disponía a repeler el inminente ataque, desprendió a su ayudante, para que ordenara a su segundo que a marchas forzadas se dirigiese al punto donde iban a combatir. El ayudante cumplió la orden, que mal trasmitida o mal interpretada, no fue inmediatamente ejecutada, regresando al lado de Heredia cuando ya se había iniciado la lucha.
Esta tomaba contornos trágicos, pues las carabinas de fulminante erraban fuego con suma repetición, que fue lo que sucedió entonces, siendo en este caso muy grande el número de las que fallaron y muy pocos los tiros que salieron, circunstancia que envalentonó a los salvajes; fue necesario recurrir al arma blanca para defender sus vidas en un terrible cuerpo a cuerpo. Los indios blandiendo enormes lanzas abrían profundos claros en aquel pequeño cuadro. Heredia, magníficamente bravo, exhortaba a sus soldados a mantenerse firmes mientras llegaba el resto del Regimiento. Ya se habían producido como 20 bajas.
Viendo que no aparecía el resto de su cuerpo destacó nuevamente al ayudante con la orden de hacer acelerar la marcha al mayor encargado; regresando aquél una vez cumplida la misión encomendada. Sin embargo, continuaban raleando las magras filas del comandante Heredia y el tan esperado socorro no llegaba nunca. Por tercera vez partió el veloz ayudante, pero esta vez no encontró al resto del regimiento y el digno oficial, único que sobrevivía aún, volvió al lado de su Jefe, pero éste ya no se hallaba a caballo: ¡era demasiado tarde! El ayudante se volvió loco.
Cuando sólo quedaban 8 o 10 hombres de pie, el baqueano Peralta se acercó a Heredia a invitarle a montar en su caballo parejero, para huir ambos; pero aquel valiente soldado se negó terminantemente, expresando que no podía abandonar a aquel puñado de bravos que había obedecido su voz de mando hasta el último momento. Antes que pudiera insistir el baqueano, una nueva arremetida de los salvajes sólo dejó tres soldados en pie. Heredia castigó su caballo, y haciendo fuego con su revólver se puso al lado de aquellos tres leones. Dos minutos después todo había concluido; el valiente comandante había recibido el postrer lanzazo, rodando sonriente y valeroso entre aquellos 80 cadáveres, pues los salvajes tenían 30 muertos.
Peralta, aprovechando la confusión producida entre los salvajes por la muerte del heroico comandante Heredia, y la precipitación con que se lanzaron para desnudarlo, fugó dirigiéndose al Fuerte General Paz, donde se hallaba el resto del regimiento, afirmando el mayor que la orden que había recibido era la de retirarse.
Cuando al día siguiente llegaron al lugar de la terrible tragedia, que había tenido lugar el 27 de junio de 1872, encontraron a Heredia y sus 50 valientes, desnudos y horriblemente mutilados, rodeados de trozos de sables y carabinas.
El 17 de julio de aquel año, recibían piadosa sepultura en esta Capital, aquellos despojos gloriosos. Su viuda, Mercedes Cari de Heredia, recibió el 30 de junio de 1873 la pensión del medio sueldo asignado a su valiente esposo.
Las listas de revista del mes de julio de 1872 señalan a la posteridad el nombre de los que murieron gloriosamente en la triste jornada del 27 de junio de aquel año. Ellos fueron:
1ª compañía del 1º escuadrón: sargentos Juan S. Herrera y José Molina; cabo Hermógenes Bustamante; y soldados Rufino Maldonado, Ramón Gómez y Narciso Rearte.
2ª compañía del 1º escuadrón: sargento 2º Nicasio Rodríguez; soldados Silvestre Maciel, Tomás Ibáñez, Néstor Rosales, Dalmacio Ramos, Ramón Rodríguez, Juan Castro y Gregorio Borsala.
1ª compañía del 2º escuadrón: cabo 2º Domingo Contreras; soldados Juan Martínez, Ezequiel Caldez e Hilario Lasarte.
2ª compañía del 2º escuadrón: aspirantes Juan Barquita y soldado Crescencio Ortega.
En la nota de baja del teniente coronel Heredia se lee textualmente en las listas mencionadas: “El teniente coronel graduado sargento mayor D. Estanislao Heredia, con fecha 27 de ppdo. por haber muerto en la pelea con los indios”.
Era segundo jefe del Regimiento 5º de Caballería el sargento mayor graduado José Díez. Muerto Heredia, tomó el mando del cuerpo el teniente coronel Hilario Lagos, quien ya figura en tal carácter en las listas del 1º de julio de 1872.
El 27 de diciembre de 1963, el Concejo Deliberante de Nueve de Julio sancionó una ordenanza designado “con el nombre de Teniente Coronel Estanislao Heredia, la calle de la ciudad de Nueve de Julio, que corre paralela a la Ricardo Gutiérrez hacia el lado oeste”. El proyecto había sido presentado por el bloque de ediles de la Unión Conservadora, a fines de octubre del mismo año; habiendo recibido el pedido de aprobación, por parte de las comisiones de Vialidad y Obras Públicas y de Presupuesto y Hacienda, el 10 de diciembre.
El 13 de julio de 1982 es declarado Monumento Histórico Nacional el monolito que guarda los restos del comandante Estanislao Heredia y sus 20 soldados, muertos en junio de 1872.
Fuente
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Gutiérrez, Eduardo – Croquis y siluetas militares – Edivérn – Buenos Aires (2005)
Yaben, Jacinto R. – Biografías argentinas y sudamericanas – Buenos Aires (1939).
Agradecimiento: Revisionistas.
sábado, 14 de febrero de 2026
Disputa por la Puna de Atacama 1898
La disputa de la Puna de Atacama , a veces denominada Litigio de la Puna de Atacama , fue una disputa fronteriza que involucró a Argentina , Chile y Bolivia en el siglo XIX sobre la árida meseta de la Puna de Atacama ubicada a unos 4500 metros sobre el nivel del mar alrededor de las fronteras actuales de los tres países.
La disputa se originó con la anexión chilena del Departamento Litoral boliviano en 1879 durante la Guerra del Pacífico . Ese año, el Ejército chileno ocupó San Pedro de Atacama , principal asentamiento de la actual parte chilena de la Puna de Atacama. Para 1884, Bolivia y su aliado Perú habían perdido la guerra, y Argentina comunicó al gobierno chileno que la línea fronteriza en la Puna seguía siendo un asunto pendiente entre Argentina y Bolivia. Chile respondió que la Puna de Atacama seguía perteneciendo a Bolivia. Ese mismo año, Argentina ocupó Pastos Grandes en la Puna.
Bolivia aún no había firmado ningún tratado de paz con Chile hasta el Tratado de Paz y Amistad de 1904. Dado que influyentes políticos bolivianos consideraban la Provincia del Litoral perdida para siempre, la adyacente Puna de Atacama parecía un lugar remoto, montañoso y árido, difícil de defender. Esto impulsó al gobierno boliviano a utilizarla como instrumento para obtener beneficios tanto de Chile como de Argentina. Esto condujo a la firma de dos tratados contradictorios en los que Bolivia otorgó a Argentina y Chile áreas superpuestas:
-El 10 de mayo de 1889, se firmó en Buenos Aires un tratado secreto entre el ministro argentino Norberto Quirno Costa y el enviado boliviano Santiago Vaca Guzmán . El tratado establecía que Argentina renunciaba a sus pretensiones sobre Tarija a cambio de toda la Puna de Atacama boliviana (véase la disputa de Tarija ).
-El 19 de mayo de 1891, Chile y Bolivia firmaron el Protocolo Matta-Reyes. Este reconocía como cedidos a Chile los territorios bolivianos ocupados por Chile desde la Guerra del Pacífico, incluyendo los de la Puna de Atacama, a cambio del impago de algunas deudas.
El 2 de noviembre de 1898, Argentina y Chile firmaron dos documentos en los que decidieron convocar una conferencia para definir la frontera en Buenos Aires con delegados de ambos países. De no haber acuerdo, un delegado chileno y argentino, junto con el ministro de Estados Unidos en Argentina, William Buchanan, decidirían. Como estaba previsto, no hubo acuerdo en la conferencia, y Buchanan procedió con los delegados de Chile, Enrique Mac Iver , y de Argentina , José Evaristo Uriburu , a definir la frontera.
De los 75.000 km2 en disputa, 64.000 (85%) fueron adjudicados a A
martes, 10 de febrero de 2026
Sherman - Regimiento de Caballeria de Tanques 10 - Azul
Regimiento 10 de Caballería de Tanques "Husares de Pueyrredon".
Recibe el nombre de quien fuera su organizador, Don Juan Martín de Pueyrredón. La Historia nos relata que fue recreado en 1827, para intervenir en la Guerra contra el Imperio del Brasil, participó luego en las luchas por la organización nacional y en las primeras campañas llevadas a cabo contra el indio, guarneciendo todos los rincones de las fronteras interiores.Ya hacia fines del siglo XIX y principios del siguiente, sufrió por diversas causas, una serie de disoluciones y reorganizaciones, registrándose la última de ellas en 1917, en que integra definitivamente las unidades de Caballería de la Fuerza, hasta nuestros días. Actualmente, asentado en la localidad de Azul, en la Provincia de Buenos Aires y equipado con el más moderno material blindado que posee nuestro ejército (VC Tan de la familia TAM), constituye uno de los más formidables arietes de las fuerzas blindadas que lo componen, conservando al mismo tiempo las tradiciones y glorias del cuerpo que fuera su primitivo origen y llevando orgullosamente el nombre de quien fuera su insigne fundador: el Brigadier General D Juan Martín de Pueyrredón.
miércoles, 4 de febrero de 2026
Fuerte de San Serapio Martir del Arroyo Azul
Habiendo sido distribuidas en suertes de estancias las tierras situadas en las margenes del arroyo Azul, a partir del año 1829 durante el gobierno de Juan Jose Viamonte, era necesario fortificar este paraje continuamente asediado por los indios.
El 6 de diciembre de 1832, por disposicion de Rosas, el coronel Pedro Burgos, Jefe del 5° Escuadron de Caballeria, partio de su estancia, "El Milagro" (actual partido de Pila), llegando al paraje indicado el dia 15 del mismo mes, al dia siguiente comenzo la construccion del fuerte, ayudado por el hacendado Blas Mancebo.
El dia anterior a la partida del Coronel Burgos hacia Azul, habian salido hacia el mismo destino las tropas con 32 carretas, 2 galeras, un carreton con las primeras familias, el cura, el medico y las maderas y herramientas para la construccion del fuerte y posterior trazado del pueblo.
El agrimensor Francisco Mesura, fue el encargado de trazar el pueblo de Azul, junto a la fortaleza, dando comienzo a los trabajos el 6 de diciembre de 1832.
No ha podido constatarse hasta la fecha el origen del nombre de este fuerte, el cual se atribuye al primer cura del fuerte y pueblo, Padre Pedro Conget, de la Orden de los Mercedarios, quien puso bajo la proteccion de San Serapio Martir a los primeros pobladores del arroyo Azul.
Este fuerte estuvo ubicado en la margen derecha del arroyo Azul, actualmente corresponde al Cuartel 1°, manzana 171, Seccion C, frente a la plaza principal de Azul.
Cañon en el Parque Municipal de Azul
Respecto del cañon, no se tiene certeza del año, de su origen (el bajo relieve de una flor de Lis podria servir como punta para la investigacion de su origen frances) y del porque "su presencia" en la zona. Adjudicada su pertenencia a la fundacion de la ciudad Azul, en el fuerte de San Serapio Martir del Arroyo Azul, lo cierto es que ni las ruedas son originales de dicha pieza de artilleria.
Flor de Lis (detelle).
viernes, 30 de enero de 2026
Tratado de Límites de 1881
El Tratado de Límites de 1881 constituye la base de la frontera entre Argentina y Chile, y definió la frontera de la Patagonia.
Fue firmado en la ciudad de Santiago, Chile el 29 de julio por Francisco de Borja, cónsul general de Chile en Buenos Aires, y Bernardo de Irigoyen, ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina en representación de sus respectivos gobiernos para fijar sus límites precisos a lo largo de su frontera común.
El anterior Tratado de 1856 acordaba la aplicación del principio "uti possidetis iuris", ordenamiento legal sobre la base de que los nuevos estados, al pasar a la vida independiente, tendrían como fronteras las que le corresponderían de las colonias españolas cuando formaban parte integrante del Imperio español como un virreinato, capitanía general o Real Audiencia, para 1810, último de la monarquía española para la posesión legítima de sus provincias en América. En un principio ambos estados interpretaron de manera similar los registros coloniales, aunque estos no eran conocidos muy exhaustivamente. Las reales cédulas a menudo eran contradictorias o superponían jurisdicciones, pues el conocimiento del territorio aún en 1810 era limitado, en especial el de la parte austral del continente.
A medida que el progreso técnico en transportes y la búsqueda de nuevos recursos para enriquecer a ambas naciones se acrecentaba, las disputas por los valles encerrados en la cordillera, las tierras de la Patagonia, el estrecho de Magallanes y las islas al sur de este comenzaron a aumentar la tensión entre los dos países. La Cámara de Diputados de Argentina aprobó en 1873 la adhesión al Pacto Perú-Bolivia, pero el Senado, que debía confirmarlo, lo rechazó en 1874.
Al comienzo de la guerra del Pacífico (1879-1884), en Argentina existieron fuertes corrientes populares que exigían al gobierno entrar al conflicto de parte de los aliados Perú y Bolivia. En 1881, y con la mediación de los ministros plenipotenciarios de los Estados Unidos en las respectivas capitales, se acordó la firma del tratado.
Imagen ilustrativa.23 de julio de 1881
Buenos Aires el 23 de julio de 1881.
En nombre de Dios Todopoderoso.
Animados los Gobiernos de la República de Chile y de la República Argentina del propósito de resolver amistosa y dignamente la controversia de límites que ha existido entre ambos países, y dando cumplimiento al artículo 39 del Tratado de abril del año 1856, han resuelto celebrar un Tratado de Límites y nombrado a este efecto sus Plenipotenciarios, a saber:
S. E. el Presidente de la República de Chile, a don Francisco de B. Echeverría, Cónsul General de aquella República; S. E. el Presidente de la República Argentina, al Doctor don Bernardo de Irigoyen, Ministro Secretario de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores.
Quienes, después de haberse manifestado sus plenos poderes y encontrándolos bastantes para celebrar este acto, han convenido en los artículos siguientes:
Artículo 1º. El límite entre Chile y la República Argentina es, de Norte a Sur, hasta el paralelo cincuenta y dos de latitud, la Cordillera de los Andes. La línea fronteriza correrá en esa extensión por las cumbres más elevadas de dicha Cordillera que dividan las aguas y pasará por entre las vertientes que se desprenden a un lado y otro. Las dificultades que pudieran suscitarse por la existencia de ciertos valles formados por la bifurcación de la Cordillera y en que no sea clara la línea divisoria de las aguas, serán resueltas amistosamente por dos Peritos nombrados uno de cada parte. En caso de no arribar éstos a un acuerdo, será llamado a decidirlas un tercer Perito designado por ambos Gobiernos. De las operaciones que practiquen se levantará una acta en doble ejemplar, firmada por los dos Peritos, en los puntos en que hubieren estado de acuerdo y además por el tercer Perito en los puntos resueltos por éste. Esta acta producirá pleno efecto desde que estuviere suscrita por ellos y se considerará firme y valedera sin necesidad de otras formalidades o trámites. Un ejemplar del acta será elevado a cada uno de los Gobiernos.
Artículo 2º. En la parte Austral del Continente y al Norte del Estrecho de Magallanes el límite entre los dos países será una línea que, partiendo de Punta Dungenes, se prolongue por tierra hasta Monte Dinero; de aquí continuará hacia el Oeste, siguiendo las mayores elevaciones de la cadena de colinas que allí existen hasta tocar en la altura de Monte Aymond. De este punto se prolongará la línea hasta la intersección del meridiano setenta con el paralelo cincuenta y dos de latitud y de aquí seguirá hacia el Oeste coincidiendo con este último paralelo hasta el divortia aquarum de los Andes. Los territorios que quedan al Norte de dicha línea pertenecerán a la República Argentina; y a Chile los que se extiendan al Sur, sin perjuicio de lo que dispone respecto de la Tierra del Fuego e islas adyacentes el artículo tercero.
Artículo 3º. En la Tierra del Fuego se trazará una línea que, partiendo del punto denominado Cabo del Espíritu Santo en la latitud cincuenta y dos grados cuarenta minutos, se prolongará hacia el Sur, coincidiendo con el meridiano occidental de Greenwich, sesenta y ocho grados treinta y cuatro minutos hasta tocar en el Canal "Beagle". La Tierra del Fuego dividida de esta manera será Chilena en la parte occidental y Argentina en la parte oriental. En cuanto a las islas, pertenecerán a la República Argentina la isla de los Estados los islotes próximamente inmediatos a ésta y las demás islas que haya sobre el Atlántico al Oriente de la Tierra del Fuego y costas orientales de la Patagonia; y pertenecerán a Chile todas las islas al Sur del Canal "Beagle" hasta el Cabo de Hornos y las que haya al Occidente de la Tierra del Fuego.
Artículo 4º. Los mismos Peritos a que se refiere el artículo primero fijarán en el terreno las líneas indicadas en los dos artículos anteriores y procederán en la misma forma que allí se determina.
Artículo 5º. El Estrecho de Magallanes queda neutralizado a perpetuidad y asegurada su libre navegación para las banderas de todas las Naciones. En el interés de asegurar esta libertad y neutralidad no se construirán en las costas fortificaciones ni defensas militares que puedan contrariar ese propósito.
Artículo 6º. Los Gobiernos de Chile y de la República Argentina ejercerán pleno dominio y a perpetuidad sobre los territorios que respectivamente les pertenecen según el presente arreglo. Toda cuestión que, por desgracia, surgiere entre ambos países, ya sean con motivo de esta transacción ya sea de cualquiera otra causa, será sometida al fallo de una Potencia amiga, quedando en todo caso como límite inconmovible entre las dos Repúblicas el que se expresa en el presente arreglo.
Artículo 7º. Las ratificaciones de este Tratado serán canjeadas en el término de sesenta días, o antes si fuese posible, y el canje tendrá lugar en la Ciudad de Buenos Aires o en la de Santiago de Chile.
En fe de lo cual los Plenipotenciarios de la República de Chile y de la República Argentina firmaron y sellaron con sus respectivos sellos y por duplicado el presente Tratado en la Ciudad de Buenos Aires a los veintitrés días del mes de Julio del año de Nuestro Señor mil ochocientos ochenta y uno.
Francisco de B. Echeverría.- Bernardo de Irigoyen.
sábado, 24 de enero de 2026
General de División Nicolás Levalle
Trayectoria militar
En las campañas que culminaron en las Batallas de Cepeda y Pavón, peleó a órdenes del General Bartolomé Mitre. En la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay luchó en las Batallas de Uruguaiana, Pehuajó, Yatay, Estero Bellaco, Boquerón (en que fue seriamente herido), Curupayti y Lomas Valentinas.
En todas estas batallas tuvo un desempeño brillante, y fue ascendido a Teniente Coronel. En la Campaña de Piquisirí, peleó en Humaitá, Itá Ibaté, Angostura y Piribebuy; fue herido nuevamente de gravedad.
Era increíblemente valiente y resistente, lo que era aún más notorio por su baja estatura, de modo que fue considerado uno de los más valiosos jefes de infantería.
Participó en la 1º Campaña de represión de las montoneras entrerrianas de Ricardo López Jordán.
En 1873 dirigió la 2º Campaña, logrando dos valiosos Triunfos en Alcaraz y Don Gonzalo. En esta última batalla, en que el caudillo fue vencido definitivamente, Levalle quedó herido de gravedad.
En 1874 participó en la represión de la revolución unitaria de Mitre.
Se hizo cargo de posiciones en la frontera con los indígenas, y peleó contra los caciques Calfucurá y su hijo Manuel Namuncurá.
Fue Comandante de la frontera de la provincia de Buenos Aires, y dirigió la campaña del ministro Adolfo Alsina al sudoeste de la provincia.
Fundó las ciudades de Carhué y Guaminí.
Fue el propietario de la casa donde se instaló el primer telégrafo de la ciudad de Olavarría, en 1876.
A órdenes del ministro Julio Argentino Roca hizo también la Conquista del Desierto en 1879, como jefe de una de las columnas principales de avance contra los indígenas.
En 1880 peleó contra la revolución porteñista de Carlos Tejedor y fue ascendido a General por su acción en la Batalla de los Corrales Viejos, que fue un empate, pero resultó muy valioso para los nacionales.
Con el Presidente Miguel Juárez Celman fue ascendido a Teniente General y fue su Ministro de Guerra y Marina.
Fundó el Círculo Militar y comandó las tropas leales que vencieron a los rebeldes en la Revolución del Parque de 1890, aunque ésta puso fin al gobierno de Juárez Celman.
Fue también Jefe del Estado Mayor General del Ejército.
Mantuvo una estrecha y leal relación con el General Julio Argentino Roca.
Dibujo del General de División Nicolás Levalle de la portada del Diario “El Mosquito” - Año: 21 de Junio de 1885.Pasó sus últimos años sufriendo una grave enfermedad.
Para intentar curarse viajó a París, pero al enterarse que no tenía solución, decidió regresar para morir en su país adoptivo.
No lo logró: murió el 28 de enero de 1902, a bordo del barco que lo traía de regreso, ya cerca de Buenos Aires.
Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.
Plaza de Carhue (fotografias arriba).
Fue realizado por el artista local Rodolfo Pedro «Pichón» Gómez Fernández con un procedimiento inventado por él. Los materiales usados son fibra de vidrio y resinas de poliéster policromadas que lo hacen único. La representación muestra en lo alto a Levalle a caballo y en la base, personajes típicos de la época (maestra, herrero, soldado e indio) y dos bajorrelieves con escenas de fines del siglo XIX (el malón y el Fuerte General Belgrano). Bajo el monumento, de 5 metros de altura, están depositadas las cenizas del autor. Está ubicado en el centro de la Plaza homónima y fue inaugurado en 1978.
Declarada Patrimonio Cultural Municipal de Adolfo Alsina







































