jueves, 28 de agosto de 2025

Hercules derribado en Tucuman

El 28 de agosto de 1975 a las 0900 el avión Hércules C-130, matrícula TC-62 despegó de la I Brigada Aérea de El Palomar (Buenos Aires), aterrizando en el Aeropuerto Benjamín Matienzo (Tucumán), a las 11:56 horas, llevando a bordo a 85 pasajeros de la Policía Federal Argentina.

La misión de ese día para el TC-62 comprendería, además de ese vuelo de Tucumán a San Juan, otro traslado de La Rioja a Buenos Aires.

De inmediato se procedió al embarque de 114 miembros de Gendarmería Nacional Argentina, pertenecientes al Equipo de Combate "San Juan", que aparte de ellos, se acomodaron dentro de la aeronave los pertrechos, como también su armamento y munición.

Todos estaban ansiosos por partir y reunirse con sus familias y la tripulación, a su vez, cumplía con los últimos detalles de la partida y nada hacia suponer que en el cumplimiento de una misión rutinaria, podría ocurrir minutos después.


Mientras todo esto ocurría en el aeropuerto, un vehículo con las siglas de Agua y Energía, estacionado a una cuadra y media de la entrada recibía instrucciones por radio de un militante subversivo montonero infiltrado dentro de la estación aérea; así daba inicio la última fase de la "Operación Gardel" ejecutada por el Grupo Montoneros. Ese día cuando todavía no habíamos salido del estupor de otros hechos similares que estaban ocurriendo, recibimos una noticia que nos conmocionó, el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, matrícula TC-62 había sido derribado a las 13:05 horas, por una bomba colocada y hecha estallar por control remoto, en plena carrera de despegue, que había sido colocado por delincuentes subversivos en el desagüe que pasaba por debajo de la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Tucumán "Teniente Matienzo", quedando un cráter en el cemento de 12 m de diámetro por 2 de profundidad.

Esta operación se llevó a cabo con una gran precisión, pero por la pericia de la tripulación se evitó que este atentado criminal alcanzara proyecciones de catástrofe, salvando las vidas de más de un centenar de almas que se encontraban a bordo, como así también el desastre que podía haber ocasionado de haberse precipitado sobre el Barrio Obrero situado a continuación de la cabecera de pista de dicho Aeródromo. El aparato se destrozó al caer a tierra y quedó envuelto en llamas, explotando con impresionante violencia, lo que causó pánico entre los habitantes de la zona próxima al Barrio San Cayetano. Los restos del avión quedaron esparcidos en un radio de aproximadamente 300 metros, mientras que el grueso de la estructura se incendiaba a un costado de la pista envuelto en llamas y en medio de una columna de humo negro visible a gran distancia del lugar.


La tarea de rescate se hizo muy difícil para los bomberos que estaban atacando el fuego, debido a las explosiones posteriores, causadas por los tanques auxiliares de combustible y el material transportado a bordo. El día del atentado, se habían registrado seis fallecimientos y veintitrés heridos, nueve de ellos de gravedad.

Un hecho significativo que merece ser recordado, fue que mientras se incendiaba el avión y entre las explosiones, se vivieron escenas heroicas por parte de los bomberos, la gente del lugar, como así también de los tripulantes del Hércules y Gendarmes que habían podido salir de este infierno y volvían para rescatar a los que quedaban atrapados entre los restos del avión, el cual quedó totalmente destruido. Las autoridades del gobierno constitucional a cargo de la señora Presidente de la Nación Argentina, María Estela MARTÍNEZ de PERÓN, condenaron enérgicamente este accionar terrorista.


En esta acción valerosa pereció por asfixia el Gendarme Raúl Remberto CUELLO, quien salió ileso del avión y entró repetidas veces, salvando valiosas vidas, hasta quedar atrapado por las llamas en el que sería su último intento, dando un ejemplo de valor y coraje llevados hasta el supremo sacrificio.

Fallecieron en este atentado, los Gendarmes: 

Evaristo GOMEZ, 

Juan Argentino LUNA, 

Marcelo GODOY, 

Pedro YANES, 

Juan RIVEROS y Raúl CUELLO.


Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

viernes, 22 de agosto de 2025

Base Esperanza

Historia
A fines de 1951, el Poder Ejecutivo a través del Ejército, consideró la factibilidad de concretar el Plan Pujato. A tal efecto, juntamente con el Ministerio de Marina, se resolvió la instalación de una base en Bahía Esperanza.
Numerosas patrullas de reconocimiento y exploración, en diversos rumbos, han permitido el conocimiento y dominio de todo el área jurisdiccional, sobresaliendo la realizada en el año 1962 que unió por modo terrestre esta Base con la “General San Martín” durante el riguroso invierno, atravesando terrenos de difícil transitabilidad. El recorrido de 2.000 Km, se efectuó entre mar congelado, barrera de hielos y sobre glaciares, durante 5 meses. Según palabras de su jefe Teniente Primero Giró Tapper, “… muy superior en dificultades, al asalto triunfal al Polo Sur Geográfico años posteriores”.
En 1978, la presencia de familias inició un período diferente para la Argentina en la Antártida. Se construyeron las primeras casas unifamiliares que fueron el cálido hogar que vio nacer al primer niño antártico del mundo, Emilio Marcos Palma, y a los otros siete que le seguirían.
La instalación, posteriormente, de familias permanentes, originó la creación de una pequeña villa que se la denominó Fortín “Sargento Cabral”.

Actualidad
En la actualidad la Base Esperanza, custodia del ecosistema, es la puerta de entrada a la Península Antártica, facilitando su penetración, reconocimiento y exploración a lo largo de sus costas oriental y occidental como de sus islas adyacentes; permite la interconexión antártica por modo terrestre, aéreo y marítimo. Es un área de especial atractivo científico y se ha convertido en un singular atractivo turístico. Cada verano se incrementa el número de turistas de todo el mundo que visitan la Base.
La Base Esperanza está ubicada en el extremo NE de la Península Antártica o Tierra de San Martín, a los 64° 24´ de Latitud Sur y 57° 59´ de Longitud Oeste, rodeada de imponentes glaciares como el Buenos Aires, Depósito y Arenas, montañas como el Co Taylor, Co Pirámide, Co Flora y el Estrecho Antarctic, dando un marco de singular belleza natural al lugar. Es la más septentrional de las instalaciones que nuestro país mantiene en el Territorio Antártico Argentino.
Desde sus comienzos, las actividades que se desarrollaron en la Base fueron de reconocimiento y exploración, construcción de refugios en la zona, estudios de topografía, meteorología y mareografía, todos ellos tendientes a afianzar la soberanía del País en el Territorio Antártico y dar a conocer nuestra posición ante los demás países del mundo.
La Base cuenta con un laboratorio del Instituto Antártico Argentino (IAA) y estación meteorológica.
Las Actividades Científicas que se desarrollan en ella son:
Glaciología.
Sismología (Convenio con Italia)
Oceanografía (Convenio con EEUU)
Ecología costera
Biología
Geología
Limnología
Mareografía
Las patrullas terrestres de reconocimientos y exploración, el buceo para la recolección de muestras y la navegación en botes neumáticos, complementan esta actividad.
Las temperaturas oscilan durante el verano entre los 0° y 10° C bajo cero, y en invierno entre los 10° y 35° C bajo cero. También se caracteriza por ser una de las zonas más ventosas del planeta, ya que los vientos soplan con mucha violencia y alcanzan velocidades de hasta 350Km/h.
Allí funciona la radio emisora LRA 36 Arcángel San Gabriel, única en toda la Antártida.
Desde 1978 funciona una escuela dependiente del Instituto Dámaso Centeno que posee ciclo escolar completo y que apartir de marzo de 1997 paso a llamarse Escuela Nro 38 “PRESIDENTE JULIO ARGENTINO ROCA”, dependiente de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur en el nivel primario y del Servicio de Educación a Distancia del Ejército, (SEADE) para el nivel medio.

Brinda apoyo a la actividad aérea, marítima y terrestre, mediante la estación meteorológica.
La importancia de su existencia está dada porque representa la puerta de entrada a la Península Antártica; situada frente a una bahía con fondeadero para buques que pueden encontrar refugio en ella; además posee un glaciar adyacente donde puede realizar anevizajes aviones de porte mediano; permite la interconexión antártica; pertenece a la zona de superposición de reclamaciones con Chile y el Reino Unido; y facilita la penetración, reconocimiento y exploración de la Península a lo largo de su costa oriental y occidental como así también las islas vecinas.
Fuente y agradecimiento: Comando Antartico.

sábado, 16 de agosto de 2025

Base San Martín

 Base de EJÉRCITO GENERAL SAN MARTÍN
Isla Barry, bahía Margarita, mar de Bellingshausen (64º14'S 56º38'W)

EL LUGAR
La bahía Margarita se abre sobre la costa O de la península Antártica. Encerrada entre la isla Belgrano, la costa Falliéres y la isla Alejandro I, es amplia y de aguas profundas pero su acceso es muy difícil durante la mayor parte del año debido a la espesa capa de hielo que la cubre.
En esta zon.a, muy poco frecuentada a causa de las dificultades que ofrece a la navegación, existen varios grupos de islas, islotes, rocas y arrecifes que dibujan una red de canales y fiordos, generalmente helados. Entre las islas se destacan la Pourquoi-Pas, Herradura, Caballete y Millerand, de la cual se hallan muy cerca los islotes Debenham.
En uno de estos islotes, el denominado Barry, fue erigida la base San Martín, a los 68º07'S y 67º08'W, debajo del Círculo Polar Antártico.
 ANTECEDENTES
La base San Martín, que por mucho tiempo fue una de las más australes del mundo respondió al interés nacional por reconocer una de las áreas más alejadas de la Antártida, ejercer allí una soberanía efectiva y tener, además, una estación científica ubicada al S del Círculo Polar.
Las dificultades para hallar un barco que transportara a hombres y materiales hasta bahía Margarita obligaron a contratar a un buque carguero, el "Santa Micaela", de la compañía naviera Pérez Companc, comandado por el Capitán de Ultramar Santiago FARRELL.
El "Santa Micaela" partió del puerto de Buenos Aires el 12 de febrero de 1951, para fondear en punto de destino el 8 de marzo. La última parte del viaje fue realizada con la escolta del remolcador "Sanavirón" de la Armada.
Tras la llegada, en 12 días de trabajo se levantó la casa-habitación de dos pisos, con paredes dobles de madera. Se instaló además, una casa-depósito y otra de emergencia; cinco galpones de chapa para víveres, generadores, alojamiento de jaurías y se elevaron las cuatro torres de la antena rómbica de 25 metros de altura.
 El 21 de marzo de 1951, en presencia del las tripulaciones del "Sanavirón" y del "Santa Micaela", con la bendición del padre salesiano Juan MONTICCELLI, el entonces Coronel Hernán PUJATO inaugura la base San Martín, fruto de su proyecto visionario y marca un hito importante en la historia argentina, ya que constituye el primer asentamiento humano al S del Círculo Polar Antártico.
Dificultades iniciales postergaron en gran medida el trabajo científico, aunque diariamente se registraban todos los datos meteorológicos para irradiar a Buenos Aires y elaborar luego pronósticos. La base, proporcionaba datos invalorables para la navegación de los mares vecinos a la península Antártica.
A partir de la fundación de la base en 1951, se construyeron en su zona de influencia una serie de refugios que quedaron como testimonio del paso de los argentinos por aquellos recónditos lugares: Paso de los Andes, Nogal de Saldán, Granaderos, Plumerillo, Chacabuco, Yapeyú, Maipo y 17 de Agosto.

En marzo de 1952 el "Bahía Aguirre" se presentó en bahía Margarita trayendo la comisión de relevo.
En esta oportunidad hizo su aparición en la Antártida el primer helicóptero argentino, un Sikorsky 51, a cargo del piloto civil Hugo J.
El 30 de junio de 1952, un incendio, exacerbado por el "blizzard", devoró la vivienda principal y dos depósitos de víveres, la usina y la estación de radio.
De todos modos con los víveres racionados y con el combustible muy medido se hicieron reconocimientos en todas direcciones.
Durante la campaña 1952-53, el hielo impidió el paso de las naves de relevo, lo cual agravó la situación de los veinte habitantes de la base San Martín.
Fue entonces que el 26 de marzo de 1953, el avión "Cruz del Sur" de la Fuerza Aérea Argentina, sobrevoló la base arrojando víveres y otros elementos inapreciables.
Este vuelo, comandado por el Capitán Bordedes CASTEX, fue la segunda visita a bahía Margarita de nuestra aviación.
En 1960, la base fue desactivada volviendo a funcionar a partir del 21 de marzo de 1976, como base permanente.

Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

lunes, 11 de agosto de 2025

Base del Ejercito Belgrano II

Nunatak Bertrab, Costa Confin (77º 52'S 34º 37'W)

BASE DEL EJÉRCITO GENERAL BELGRANO II
Después de una actividad ininterrumpida de 25 años, la vieja base General Belgrano fue inactivada. Con la finalidad de continuar los programas científicos y mantener la presencia argentina en la zona, el 5 de febrero de 1979 se fundó la base Belgrano II en su reemplazo. El Ejército estudió cuidadosamente la ubicación y las características del lugar para poder continuar los estudios de atmósfera, auroras y meteorología.
  Fue así que se optó por asentar las nuevas instalaciones en tierra firme. En medio de la inmensa extensión de hielo que cubre esa región, sólo se levantan dos pequeñas masas de granito que emergen sobre la nieve: son los nunataks Moltke y Bertrab, avistados por la expedición de Filchner en 1912.
El lugar más apropiado fue el nunatak Bertrab, de una hectárea de superficie, permanentemente libre de hielo.
  Respecto a las condiciones meteorológicas de la zona, es importante mencionar una particularidad: se encuentra a mayor altura y más al S que la base General Belgrano, pero registra temperaturas menos rigurosas que aquella. Se encuentra a 1.300 km del Polo Sur y se caracteriza por tener 4 meses de noche polar y un día de 4 meses. Durante la noche se observan abundantes "Auroras Polares". La temperatura oscila entre los 5° y 48° C bajo cero.
Los antárticos vieron con beneplácito tener un asentamiento seguro. Desde 1955, los hombres que invernaban en la vieja base General Belgrano, estaban viviendo en el interior de túneles excavados en el hielo, hielo que siempre estuvo moviéndose lentamente hacia el mar y que, como finalmente ocurrió, se transformaría en un témpano tabular de los que marchan a la deriva por el océano Antártico.
 El desembarque de los materiales se realizó desde el rompehielos “General San Martín”, en vuelos de helicópteros con los elementos para edificar, equipos diversos, víveres y combustibles.
La base Belgrano II, quedó instalada al S del mar de Weddell, en el nunatak Bertrab en la costa Confín, Tierra de Coats, en los 77º51’S y 34º33’W. Es la estación argentina más austral.
En su zona de influencia, y como signo de nuestro interés por mantener la ocupación de la Antártida Argentina, existían desde mucho antes dos refugios que se montaron en enero de 1976: el Sargento Ayudante Cisterna y el Aviso ARA Comandante Zapiola.

POBLACIÓN
La dotación promedio de la base es de 20 personas.
ESTRUCTURA Y FUNCIONAMIENTO
La base cuenta con las siguientes dependencias:
Enfermería Casino Usina principal y auxiliar Parque automotor Taller automotor Laboratorio (LABEL) Depósitos varios Casa principal con 4 módulos Carpintería Radio
Además se encuentra bajo responsabilidad de la misma el mantenimiento y cuidado del refugio Cisterna ubicado en los 77º52’S y 34º19’W.

Fuente y agradecimiento: Fundacion Marambio.

domingo, 27 de julio de 2025

Fernando Juan Casado

 Fernando Juan Casado

Grado:  Mayor (PM)

Especialidad:  Navegador Militar

Unidad de origen:  E.A.M.

Sistema de Armas:  Canberra MK-62

Fecha de nacimiento:  7/9/45

Lugar de nacimiento:  Capital Federal

Fecha de fallecimiento:  13/6/82

Lugar de fallecimiento:   Puerto Enriqueta (I.Soledad).


Domingo 13 de junio

Orden Fragmentaria 1326, dos BMK-62, indicativo BACO, armados con cinco bombas MK-17 de mil libras, con espoleta SSQ, cada uno. Misión: bombardeo horizontal sobre Port Harriet House. Tripulación: 1 (B-108) capitán Roberto Pastrán, capitán Fernando Casado. 2 (B-109) primer teniente Roberto Rivollier, primer teniente Jorge Annino. Despegaron de Río Gallegos a las 21:30.

En la aproximación al lanzamiento (de sur a norte), el N° 1 se desvió un poco al este y el 2 lo perdió de vista. Lo sobrepasó y llegó antes al objetivo material (que confirmó con su Doppler las indicaciones del radar Malvinas). Lanzó sus bombas y viró a la izquierda, confirmando la explosión de las mismas.

Hasta ese instante no existía fuego de artillería antiaérea pero, inmediatamente después, si inició una intensa reacción antiaérea. Fue, en ese momento, cuando el N° 1 sobrevolaba el objetivo material y efectuó su lanzamiento; a los pocos segundos fue alcanzado por un misil que destruyó parte de su avión, y entró en tirabuzón chato.

El piloto, capitán Pastrán, logró eyectarse, no así el navegador capitán Casado que cayó y se estrelló con los restos del avión. El capitán Pastrán cayó en el mar, próximo a la costa, infló su bote salvavidas, desembarcó y fue hecho prisionero.

El N° 2 evadió el intenso fuego antiaéreo, lanzó bengalas y Chaff, mientras escapaba hacia el oeste. Vio los resplandores del intenso cañoneo en Puerto Argentino. Apreció que el fuego antiaéreo provenía de buques en Fitz Roy. Por su parte, el radar de Malvinas le informó que era perseguido por una patrulla aérea de combate que se encontraba a setenta millas náuticas, al este.

Los aviones enemigos se alejaron, poco después, hasta una distancia de ochenta y cinco millas náuticas. Cuando había recorrido unas sesenta millas en su vuelo de regreso, el radar de Malvinas le preguntó si tenía enlace con el guía, pues lo había perdido en la pantalla. Le respondió que no.

Sus bombas habían caído, otra vez, muy próximas al puesto comando de los tres generales británicos.

El BACO 2 arribó a Río Gallegos a las 00:05 del día 14 de junio. Fue el último avión argentino que entró en combate en la Batalla Aérea de Malvinas.


Extractado de la "Historia de la Fuerza Aérea Argentina"

Tomo VI: La Fuerza Aérea en Malvinas

Dirección de Estudios Históricos.

domingo, 29 de junio de 2025

La batalla de Curamalal Chico (1877)

 Hacia el oeste del área de Ventania, entre 1876 y 1877 se construyó un sistema defensivo de fosas y terraplenes, la Zanja de Alsina, con el objetivo de evitar los malones y entorpecer el paso del ganado trasladado por los indígenas en su retorno de los mismos. En marzo de 1876, el coronel Maldonado atacó y venció en la horqueta del Sauce a 2000 indios, posteriormente se produjo otro enfrentamiento en el Paso de los Chilenos. En 1877, se desarrolló el combate de Curamalal Chico, en cuyas pendientes los indios de Namuncurá y Catriel esperaron el ataque del ejército asentado en el Fuerte y Comandancia de Puan, el saldo de esta batalla fue la derrota y huída de los indígenas según las fuentes oficiales. Monferrán Monferrán propone que en vez de denominarse la Batalla de Curamalal Chico, debería llamarse la Batalla de las Sierras de Pigüé. 

Este autor ofrece un compendio de lo que sucedió el 20 de abril de 1877. Los grupos indígenas capitaneados por Juan José Catriel estaban acampados en las sierras de Pigüé, preparando un ataque a los fortines de la Comandancia de Puan. Desde esta comandancia observan varios grupos de indígenas movilizándose y se organizan esperando un ataque. Cuando éste se produce, los soldados enfrentan y dispersan a los indígenas. Luego salen en persecución de la indiada hacia la sierra de Curumalal Chico. Al llegar allí, ambas tropas toman posición y se disponen para luchar. La pelea es encarnizada pero al final, pese a su superioridad numérica, los indígenas se retiran. El coronel Salvador Maldonado informa los resultados de la refriega: 45 muertos (del lado oficial hubo 4 muertos), más de 100 heridos, 100 caballos, 600 de arreo, 50 lanzas y algunos Remingtons, además del estandarte que pertenecía a Catriel.

Posteriormente se desarrolló la llamada “campaña al desierto” dirigida por el general J. A. Roca, que tuvo como consecuencia inmediata la ocupación sistemática y efectiva del territorio, con la fundación de los primeros poblados, acompañada de la llegada de inmigrantes europeos y la instalación del ferrocarril.


Monferrán Monferrán ubica el lugar de la batalla en la sierra de Curumalal Chico o Pigüé, a 19 km de la Comandancia de Puan, en un terreno limitado por las propiedades al norte de E. Garat, al sudoeste de M. Borel y al noreste de Justo Garat. El episodio subsiste en la memoria de los pobladores, en las fuentes oficiales de la época y en la bibliografía, pero ningún monumento se levantó en el lugar de los hechos. 


Fuente y agradecimiento: MARÍA C. PANIZZAI Y CAMILA OLIVA - MEMORIA, IDENTIDAD Y CONFLICTO: UN ANÁLISIS...(fragmento).

sábado, 17 de mayo de 2025

Homenaje en el buque Marjory Glen a la Fuerza Aerea Argentina

 Buque Marjory Glen, construido en Escocia en 1892, encallado en Punta Loyola, Rio Gallegos. 

Fotografias Enero 2025.

Durante mayo de 1982 fue utilizado como blanco de prueba por los escuadrones de pilotos de A-4B Skyhawk de la V Brigada Aerea, que desde Rio Gallegos atacaron a la flota inglesa. Los orificios de entrada y salida que se observan a ambos lados del buque, son producto de los proyectiles y bombas de ejercicio utilizados en las practicas de bombardeo rasante.

Los pilotos lograron dominar esta tecnica, y volar hasta sus distantes objetivos a 5 metros de altura sobre el nivel del mar, intuitivamente ya que no contaba con radioaltimetro, a mas de 900 kilometros por hora, unica forma de burlar los modernos sistemas de deteccion y defensa de los buques. Su brillante desempeño cambio para siempre las tacticas de guerra aeronaval en todo el mundo, siendo este el unico lugar donde se realizaron las practicas dias antes de entrar en combate.

La Fuerza Aerea Argentina planifico 505 incursiones de este tipo, de las cuales se cumplieron 445, totalizando 2782 horas de vuelo con 193 aeronaves. Treinta y seis Oficiales, catorce Suboficiales y cinco Soldados de la Fuerza Aerea Argentina perdieron su vida en la Guerra de Malvinas. Nueve Oficiales pertenecieron a esta Unidad, el Grupo 5 de Caza, que operaron desde Rio Gallegos.




domingo, 11 de mayo de 2025

Soldado Fabricio Carrascull

 Soldado Fabricio Carrascull 

Al ser puestos fuera de combate su jefe de sección y jefe de grupo, integrantes del Regimiento de Infanteria 25, se hizo cargo del equipo de comunicaciones para dirigir el fuego de la propia artillería.

Con 18 años de edad, el soldado Fabricio Edgar Carrascull ofrendó su vida en la Guerra de Malvinas el 28 de mayo de 1982. Fue durante la batalla de Pradera de Ganso que murió aferrado a la radio y gritando ordenes tras haber visto como abatían a su jefe de sección y su jefe de grupo.


Fabricio formaba parte del pelotón al mando del teniente Roberto Estevéz, superior al que todos respetaban y admiraban por su buen trato y respeto. Al ser atacados por el ejército inglés, el teniente toma la radio y comienza a reglar el fuego de artillería. Pero poco tiempo después es alcanzado por el enemigo y muere, siendo el cabo Mario Castro quien queda al mando, corriendo la misma suerte que Estevéz.

Es en ese momento en el que Carrascull decide tomar la radio y decir “Murió el teniente Estevéz y el cabo Castro. Me hice cargo de la sección”. Luego de algunas horas de dirigir el fuego de la propia artillería, es abatido y muere en combate. En el comunicado oficial sobre su identificación se destaca su acción y fue condecorado post mortem con la medalla “La Nación Argentina al valor en combate”.

En el año 2009, la familia del soldado, provenientes de Hernando (provincia de Córdoba), recibieron distintas fotografías que Fabricio había tomado en las islas. Estas habían sido recuperadas por Eric Langer, un compañero de Carrascull, en un viaje a Malvinas.

Durante ese viaje, Eric decidió alquilarle un jeep a un hombre de 37 años, que se mostró llamativamente nervioso mientras le pedía que completara un formulario.

A la hora de devolver el auto, el isleño sacó de un cajón algunas fotografías en las que se encontraba Eric con su pasamontañas junto a Fabricio y Horacio Giraudo, vecino y amigo de Carrascull. Al preguntarle cómo había obtenido esas imágenes, contó entre lágrimas cómo en el 2007, por los 25 años de la guerra, veteranos ingleses habían vuelto a las islas y le habían dado las fotografías para que se las entregara a algún argentino. De vuelta en Argentina, Isabel Esther López, madre de Fabricio, las recibió con emoción.


En 2018, Fabricio Edgar Carrascull fue identificado y ahora el joven tiene su lugar en el cementerio de Darwin con su nombre, y no con la leyenda “soldado argentino solo conocido por Dios”, junto a su amigo y vecino Horacio Giraudo.

sábado, 26 de abril de 2025

Homenaje en Puerto Santa Cruz

Pieza de artilleria colocada en una plaza de la ciudad de Puerto Santa Cruz, como homenaje de la misma al Ejercito Argentino 1810 - 1994.
Se trata de un cañon L.30 Schneider cal 155 modelo argentino 1929.
Fotografias Enero 2025.



 

sábado, 19 de abril de 2025

Campaña al Desierto - Las Divisiones (1879)

 Primera división, general J. A. Roca

Formada por la plana mayor, los regimientos 1, 3, 5 y 11 de caballería de línea; los 1, 2 y 6 de infantería de línea y tres escuadrones de indios amigos. En total: 15 jefes, 80 oficiales y 1838 soldados a los que había que agregar los indios amigos. Contaba con oficiales muy experimentados como los tenientes coroneles Lorenzo Vintter, Teodoro García y el coronel Conrado Villegas.

Foto grupal de Oficiales Superiores: el Coronel Lorenzo Vintter, el Coronel Teodoro Garcia, el General Julio A. Roca y el Coronel Conrado Villegas, estos frente a la carpa Comando, en la Expedición al Río Negro, durante la Campaña al Desierto - Año: 1879.

El primer componente de la división salió de Azul en abril de 1879, siguiendo a Olavarría y de allí a Sanquilcó. En la marcha comenzaron a incorporarse las diferentes unidades hasta completar la división. El 29 de abril los expedicionarios ya estaban en Puan donde se unieron las fuerzas al mando del teniente coronel T. García. El 13 de mayo la división cruzó al río Colorado por un punto al que el general J. A. Roca bautizó Paso Alsina. 

El 24 de mayo las primeras columnas llegaron a la isla de Choele Choel, objetivo final de la división donde se encontraron con el teniente coronel de Marina Martín Guerrico que venía explorando el río Negro a bordo del vapor Triunfo.


El 25 de mayo se celebró el día de la Patria con una formación. Mientras tanto, a la espera de reunión con las otras divisiones, se comenzó la construcción de un pueblo llamado Nicolás Avellaneda y se mandaron emisarios para intimar la rendición de los caciques Sayhueque y Renque Curá. Dejando una guarnición en Choele Choel, el general Roca reconoció las márgenes del río Neuquén e instaló un fuerte en la zona de Confluencia para controlar el paso que está en la zona y que permitía la comunicación de los salvajes que estaban en territorio argentino con sus pares chilenos. El 17 de junio J. A. Roca retornó a la isla de Choele Choel. Al día siguiente llegó una carta del presidente N. Avellaneda donde decía:

“(…) Con mis aplausos por el éxito soberano de la empresa, por la exactitud de las operaciones, por la perfección de todos los servicios militares, por la constancia infatigable de los soldados y por la pericia de sus jefes, jamás demostrada como en esta ocasión, voy a proponer al Congreso un premio para los soldados, oficiales y jefes de la expedición. Mis felicitaciones y las de toda la Nación (…)”.

Cumplidos los objetivos, a fines de junio el general J. A. Roca regresó a Buenos Aires dejando establecidas las guarniciones y reorganizadas las tropas para proyectar nuevas operaciones contra las indiadas en río Negro y Neuquén.


Segunda división, coronel Nicolás Levalle

Quedó formada por la plana mayor, el regimiento 6 de caballería de línea, el 5 de infantería de línea y un escuadrón de indios auxiliares al mando del cacique Tripailao. Contaba con 8 jefes, 42 oficiales y 402 soldados.


La división debía marchar hasta Traurú Lanquen (cerca de la actual localidad de general Acha en La Pampa) desde donde se realizarían las operaciones principales. El 1º de mayo se inició el avance partiendo de Carhué, llegando el 8 a Salinas Grandes. El 24 se alcanzó el objetivo inicial de Traurú Lanquen. El 11 de junio se produjo el primer combate cuando el teniente coronel Máximo Bedoya batió a los indios matando a 3 de ellos, capturando 30 y recuperando una cautiva. Ese mismo día las fuerzas del sargento mayor Florencio Monteagudo recuperaron otra cautiva y mataron a 3 lanceros, dos de ellos eran capitanejos de Namuncurá (Agneer y Querenal). En otras acciones fueron capturadas 37 familias y recuperados 7 cautivos más.

Las diferentes partidas destacadas reconocieron la región e informaron sobre campamentos abandonados, pero la presencia de salvajes era muy escasa, demostrando la eficacia de las operaciones del año anterior.



Tercera división, coronel Eduardo Racedo

Integrada por la plana mayor, los regimientos 4 y 9 de caballería de línea, los batallones 3 y 10 de infantería y los indios amigos de los caciques Simón, Cuyupán, los de Santa Catalina y un escuadrón de ranqueles. En total: 13 jefes, 83 oficiales y 1256 soldados.

La columna debía avanzar desde Sarmiento y Villa Mercedes (Córdoba) en forma paralela a la división 4 a partir del 10 de abril, haciendo una primera etapa hasta Poitagüé que sería tomado como lugar de base para las batidas posteriores. El objetivo central era terminar con los restos de los ranqueles y llegar a la zona de los contrafuertes andinos para unirse a las fuerzas de la cuarta división. El 18 de mayo la división llegó al punto establecido como objetivo, durante el camino se tomaron 30 indios prisioneros. El cacique Baigorrita huyó hacia el río Salado para procurar cruzar la cordillera y encontrar la salvación en Chile. El coronel E. Racedo envió en su persecución al teniente coronel Roca con 200 hombres y 60 indios auxiliares. Si bien el cacique, una vez más, pudo escapar, fueron capturados 125 indios y rescatados 29 cautivos. De esta forma se aseguró la castigada frontera de las provincias de San Luis, Santa Fe y Córdoba. Las operaciones se repitieron. En total fueron capturados 500 indios y rescatados 42 cautivos.


Cuarta división, teniente coronel Napoleón Uriburu

Compuesta por la plana mayor, el regimiento 7 de caballería de línea, 2 compañías de guardias nacionales, un piquete de escolta y baqueanos, ingenieros y una sección de artillería de montaña con 4 piezas de a 4. Tenía una de las misiones más difíciles, ya que debía operar sobre la cordillera de los Andes, en terrenos de difícil acceso y no reconocidos hasta entonces. Formaba el extremo derecho del dispositivo militar.

El 21 de abril comenzó la marcha desde fuerte General San Martín (Mendoza). El 5 de mayo los primeros hombres llegaron al río Neuquén. Ese día en la actual localidad de Chosmalal el mayor Torres batió a la indiada del cacique ranquel Peyeüeman matando al cacique, a 15 guerreros, tomando 62 prisioneros y numerosos animales. El teniente coronel N. Uriburu dejó una poderosa guarnición con 250 hombres en la confluencia de los ríos Neuquén y Curre-Leuvú (lugar estratégico para las comunicaciones con Chile) y cruzó el río Neuquén para batir a los salvajes de los caciques Purrán y Udalman. El 19 de mayo la división se enfrentó a la indiada del cacique ranquel Painé, capturándolo junto a 61 indios más y matando a otros 6. En un nuevo combate contra los restos de la tribu de Baigorrita, el 14 de junio, fueron tomados 107 prisioneros más. El 27 de junio el teniente Torres batió a 90 guerreros en la zona de Auca Mahuida, matando a 14 lanceros y tomando 111 prisioneros. Al día siguiente el mayor Illescas capturó a otros 60 y mató a 9 guerreros, el teniente Torres capturó a 100 más. A los pocos días cayó prisionero el cacique Cumilao junto a 70 indios, perteneciente a la tribu de Namuncurá. El 29 de junio un grupo de apenas 5 soldados en el paso de la Balsa rechazó a 60 indios que intentaron sorprenderlo. La suerte estuvo del lado de los efectivos del Ejército ya que uno de los primeros disparos mató al capitanejo que los mandaba, causando el desconcierto de los salvajes que se retiraron. El 15 de julio los mayores Illescas y Taboada tomaron 230 prisioneros que huían de La Pampa perseguidos por las otras divisiones. El comandante Aguilar y el teniente Walrond se enfrentaron a indios de Baigorrita, quedando ambos oficiales heridos pero lograron matar a 8 guerreros y tomar varios prisioneros.

Perseguido por las fuerzas del sargento mayor Torres, el temible cacique Baigorrita no se entregó, presentando el combate final el 16 de julio cuando murió luchando junto a 5 guerreros. En los días siguientes se tomaron 100 prisioneros más. 

Los resultados de las acciones de la división fueron excepcionales, terminando con el cacique Baigorrita, tomando 700 prisioneros y poniendo fuera de combate a otros 1.000. Estos últimos murieron en combate o, la mayoría, fallecieron una vez prisioneros por una gran epidemia de viruela que se desató y que también afectó seriamente a los efectivos del Ejército.


Quinta división, coronel Hilario Lagos

Formada por el regimiento 2 de caballería y el 7 de infantería. Operó en los antiguos dominios de los ranqueles, proyectándose hacia la actual provincia de La Pampa. Formaba el centro del dispositivo militar. Inició el avance desde Trenque Lauquen el 2 de mayo de 1879. Durante la marcha se desprendieron columnas menores al mando de los mayores Baigorria, Lamela y Peiteado para capturar o batir a los indios escondidos en los montes. El 13 de mayo la columna del teniente coronel Godoy capturó 25 indios y rescató 2 cautivas. El sargento mayor Sebastián Pereyra capturó otros 124 en el paraje de Malal-Huaca, rescatando 6 cautivos y matando 4 guerreros. Durante los sucesivos combates se mataron 12 indios, incluido el capitanejo Lemumier, se tomaron 270 salvajes prisioneros y se rescataron 9 cautivos además de algunos animales robados. Una vez que la columna tomó contacto con las divisiones 2 y 3 se realizaron nuevas acciones que permitieron rescatar 40 cautivos y capturar 705 indios.


Fuente y agradecimiento: deyseg.com - Defensa y Seguridad.

viernes, 18 de abril de 2025

Mowag en el Museo Historico del Ejercito en San Rafael

Mowag Grenadier expuesto en los jardines de dicho Museo, nombrado Capitan Rojas, quien perdiera la vida en una mision de la ONU.
 Capitan Jose Alberto Rojas, designado, el 20Set93, Jefe de la Compañía E del Batallón del Ejercito Argentino 4 desplegado en la República de Croacia formando parte de las Fuerzas de Mantenimiento de Paz en Naciones Unidas llamadas Cascos Azules.

El 16 de Diciembre de ese mismo año, en proximidades de Spanovica, a los 34 años, durante el cumplimiento de una misión de reconocimiento y patrullaje, ordenada por la Superioridad, cae mortalmente herido al detonar una mina antitanque en el vehículo que lo transportaba.

El 3 de Agosto de 1995 el Presidente de la Nación lo asciende al grado de Mayor Post Morten, mediante el Decreto 255/95


 

miércoles, 16 de abril de 2025

Semioruga en Punta Arenas

Regimiento Logistico N° 5 “MAGALLANES”. Punta Arenas, Chile.
Creado con fecha del 10 de abril de 1970 mediante Decreto Supremo MDN SSG Dir. Ops. II/1 N°140, el Regimiento Logístico N° 5 “Magallanes” comenzó a fraguar su historia institucional, gestándose las capacidades que años más tarde, el 14 de febrero de 1972, conllevaría al nombramiento de su primer comandante e inaugurando el 11 de abril sus dependencias.
Fotografia Enero 2025.

 

domingo, 13 de abril de 2025

Ataque al Batallon de Arsenales 121

 Un 13 de Abril de 1975 el Coronel Arturo H Carpani Costa (EA) fué muerto en combate con el ERP, durante el ataque al Batallón de Arsenales 121 “San Lorenzo” en la localidad de Fray Luis Beltran, Rosario, Provincia de Santa Fe.

A las 13 horas del domingo 13 de abril de 1975, efectivos del “Ejército Revolucionario del Pueblo” (ERP) con la participación de un soldado conscripto de apellido Stanley que se desempeñaba como telefonista y que, traicionando a sus compañeros, ofició de entregador, aprovechando el horario de visitas al Batallón de Arsenales 121, sito en la localidad de Fray Luis Beltrán a 23 km de la ciudad de San Lorenzo de la provincia de Santa Fe, ingresaron con un ardid, ( dos jóvenes y una señorita de no más de 20 años llegaron hasta la guardia para preguntar por un soldado inexistente y allí sacaron sus armas, iniciando la operación). Inmediatamente atacaron simultáneamente a la unidad referida por varios lugares, mientras otros grupos fuera del cuartel, copaban la comisaría del pueblo y la estación de ferrocarril.

El coronel Arturo H. Carpani Costa perteneciente al Comando del Cuerpo de Ejército II, que vivía en una casa próxima, al escuchar los disparos dentro del cuartel y presumiendo que era un ataque terrorista, se dirigió armado a un puesto de guardia próximo haciéndose reconocer ante personal uniformado que estaba en el lugar creyendo que pertenecían a la unidad atacada. Eran terroristas con uniforme y le dispararon, muriendo en el acto. En este ataque hubo también 4 suboficiales y 2 soldados heridos (posteriormente falleceria  el sargento ayudante Ricardo Balla).

Los terrorista pudieron sustraer 170 fusiles automáticos livianos (FAL), 5 fusiles automáticos pesados (FAP), 3 ametralladoras pesadas (MAG), 3 pistolas ametralladoras y algunas pistolas, cascos y municiones.

Al escapar, diseminaron panfletos en la calle con el título “Combate de San Lorenzo” y posteriormente publicaron en su “órgano oficial” de difusión: “Estrella Roja” Nro 53, del 5 de mayo de 1975, un “Parte de Guerra” con la firma del “Estado Mayor Regional Rosario”, donde se relataba la operación con falsedades, actitud común en sus partes, donde siempre utilizaban recursos de acción psicológica y propaganda (Hablaban de dos policías de un vehículo, aniquilados , lo que era falso y no se refería al asesinato del coronel Carpani Costa ni a los suboficiales y soldados heridos).

domingo, 6 de abril de 2025

El incidente de las Georgias

 Constantino Davidoff era un comerciante del área metalúrgica poco conocido fuera de su círculo comercial. Había realizado buenos negocios de desguace, cuando en un momento consiguió la extracción de un cable submarino de comunicaciones, actividad de relevancia por los distintos ámbitos que involucraba.

Precisamente durante esta actividad de la recuperación del cable submarino de comunicaciones, se iniciaría un importante capítulo de la historia Argentina del Siglo XX. Davidoff recuerda: “Conversando con el contramaestre, me comenta que hacía muchos años él tripulaba una nave que llevaba combustible a la Compañía Argentina de Pesca, una las estaciones balleneras de la Isla San Pedro en las Georgias del Sur y que allí había muchísimo material para desguazar y o recuperar ya que esas estaciones habían sido abandonadas 20 años atrás.”


“Así que me comuniqué con un amigo en Londres quien me averiguó que dichas balleneras eran de propiedad de la compañía escocesa Christian Salvensen Limited con sede en Edimburgo. Tomé contacto con ellos y le manifesté mi interés de adquirir las instalaciones balleneras. Ellos me indicaron que me contacte con la embajada británica en Buenos Aires a fin de verificar la situación diplomática/legal. Allí comenzaron las negociaciones que llegaron a buen fin inicialmente. Incluyó un viaje a Malvinas para entrevistarme con el gobernador de ese momento James Parker. La única excepción que tuve era que no podía contratar a personal Kelper. Es importante recordar que para el viaje a Malvinas lo hice con lo que se denominaba Tarjeta Blanca como documento de identidad por los acuerdos de 1971, no se requería pasaporte”.

De esta manera se celebra un contrato firmado el 19 de septiembre de 1979 entre la Christian Salvensen Ltd y Contantino Davidoff por:

Las estaciones balleneras en los puertos Leith, Stromness y Husvik (todas en la Bahía Stromness) y por los buques balleneros y cazadores de focas tanto a flote, hundidos o encallados que se encuentran en la estación Grytviken, exceptuando todos los bienes de dicha estación. 

La autorización para el desmantelamiento de las instalaciones balleneras estaba dada hasta el 31 de marzo de 1983 con la posibilidad de prorrogar dicho plazo en caso de necesidad.


Continúa Davidoff: “Solicite al gobierno de Malvinas si me podían facilitar el buque “John Biscoe” o el “Endurance” para ir a San Pedro pero no obtuve respuesta favorable, entonces le solicité a la Agrupación Antártica Argentina si me podían acercar con el rompehielos “Alte Irizar” junto a algunas personas que trabajaban para mí. Luego de una respuesta afirmativa por parte de la Agrupación, le comuniqué a la embajada británica que viajaría a Georgias en el rompehielos, adjuntado la lista con el nombre de mis siete acompañantes y las fechas correspondientes. Quería tener un panorama del equipamiento que había y con un buzo verificar los muelles y los posibles obstáculos para ingresar con naves.”

“En diciembre de 1981 llego a San Pedro con el “Alte Irízar”, como no tenían cartas náuticas actualizadas de la Bahía Stromness, me desembarcan con una lancha y recorrimos el lugar por siete horas cuidando de no tropezarnos con los lobos marinos que estaban por todas partes.”

“Lo que allí había era impresionante, era como un pueblo. Hasta se construían catchers (barcos cazadores de ballenas). Había cuatro diques flotantes autocarenables, toneladas de chapa naval nueva, herramental de astillero, hélices, cadenas navales, generadores, exclusas, tuberías de cobre y bronce, calderas, tanques de combustible, cátchers, etc, etc. Además de las casas y alojamientos había una iglesia, un hospital, un cine, en el bar había un piano de cola cubierto con géneros. Era increíble, además tal vez por las bajas temperaturas, no había casi corrosión. Hicimos algunas pruebas y casi todo funcionaba. No obstante, el viento y el clima dejaron su huella. Había barcos varados, hundidos o semihundidos, algunos galpones medio derrumbados. Sacamos 3500 fotografías porque en seis o siete horas no se podía hacer un relevamiento real de todo lo recuperable. Tanto fue así que al regresar me comuniqué con le Embajada y pedí una prórroga –la que me fue concedida- ya que en una temporada era imposible terminar con los trabajos de desguace.”

En su momento de esplendor vivían y trabajaban en Leith 2.100 personas en tareas totalmente relacionadas con la caza y procesamiento de ballenas y lobos marinos y el mantenimiento de la planta en general. Los barcos cazadores cátchers llevaban una decena de los gigantescos cetáceos por día, dejando cada uno de los infortunados animales casi un millón de dólares de facturación. Semejante devastación de las poblaciones de ballenas trajo aparejado un incremento en el esfuerzo de caza, ya que cada vez fue más difícil encontrarlas, y las prohibiciones de la Comisión Ballenera Internacional, que con las restricciones, prohibiciones de caza y reducidas cuotas, terminaron con el negocio de las factorías balleneras a comienzos de la década de 1960.

Recuerda Davidoff “El 9 de marzo de 1982, me apersoné en la embajada británica y le llevé la lista de los 41 operarios –todos civiles- que irían a Leith a trabajar en las tareas de desguace. Dos de ellos, técnicos en sondaje, regresarían de inmediato, por lo que 39 quedarían allí. Este personal, su equipo y víveres serían transportados en el buque “Bahía Buen Suceso” de Transportes Navales. Autorizado por la embajada llegamos a Leith el 19 de marzo”

“Al llegar, con gran sorpresa, se escucha por la radio la noticia que la Argentina había invadido una colonia británica en el Atlántico Sur. Se trató en realidad de una falsa noticia transmitida por el ahora gobernador de Malvinas Rex Hunt, ya que además de mis autorizaciones y contratos, todo el personal era civil. Otro elemento de importancia para mi empresa es cuando ese mismo día 19, el gobierno Argentino anuncia la desvinculación del problema entre Davidoff y el gobierno británico. Así comienza la historia del conflicto del Atlántico Sur.”

A partir de este momento el nombre del empresario metalúrgico Constantino Davidoff, comienza a ser mencionado cada día en las portadas de los diarios argentinos, británicos y de otros medios del mundo. El grupo británico conocido como “Lobby de las Malvinas”, influye sobre los parlamentarios y medios de Gran Bretaña, logrando finalmente y luego de notas de intercambio diplomáticas, que se despache desde Malvinas a un grupo de Royal Marines en el barco “Endurance” para expulsar a los obreros por medio de la fuerza si fuera necesario. Además lograron poner a la opinión pública británica a su favor.


Entre tanto más al Oeste

El día 16 de marzo de 1982, en el puerto de Ushuaia, embarcan en el buque polar “Bahía Paraíso” el denominado grupo Alfa constituido por dos oficiales, uno de ellos médico y 12 suboficiales todos con la aptitud de Buzos Tácticos y Comandos Anfibios, al mando del teniente de navío Alfredo Astiz.

La Armada Argentina había elaborado un plan para ocupar una base científica en las islas Georgias debido que al concluir la temporada estival de 1982 el personal británico de la BAS (British Antartic Survey) se retirarían de las islas y el buque polar “Endurance” sería retirado del Atlántico Sur y las mismas quedarían deshabitadas. Si bien se debería enviar personal científico en principio; se estableció en enviar personal militar dado el carácter secreto que se imponía a la misión. Como antecedente, en 1976 la Armada había realizado una maniobra similar al construir una estación científica en la isla Tule en las Sandwich del Sur (Base Corbeta Uruguay) que si bien no había pasado inadvertida para los británicos, estos no presentaron ninguna oposición de importancia.

El grupo Alfa, desconociendo su misión, había realizado un pequeño período de adiestramiento en Buenos Aires y Ushuaia. Se los proveyó con uniformes para zona fría. Varias toneladas de equipamientos y provisiones para un año que habían sido embarcadas previamente en el “Bahía Paraíso” en el puerto de Buenos Aires (Estos equipos y abastecimientos eran a las claras insuficiente dada la misión y el tiempo de la misma).​

Cierto es que a los pocos días de la zarpada del buque polar, el incidente promovido por el gobernador de las Islas Malvinas fue escalando y desde la Cancillería se ordenó cancelar la ocupación de las Georgias por parte del grupo Alfa. Sin embargo, cuando se supo que desde las Malvinas se despacharían Marines para expulsar a los obreros de Davidoff en puerto Leith, la superioridad ordenó al grupo Alfa la protección de los mismos.

Decidida la recuperación de la Islas Malvinas por la Junta Militar que gobernaba la Argentina, se previó asimismo la ocupación de Grytviken - el único asentamiento poblado por personal del British Antartic Survey- para el mismo 2 de abril, sin embargo las adversas condiciones climatológicas obligaron retrasar la navegación de la corbeta “Guerrico” que trasportaba 40 hombres de la Infantería de Marina, quienes al día siguiente cumplieron su objetivo. 


En Puerto Leith

Desde su mismo arribo a Puerto Leith los trabajadores de Davidoff se pusieron a trabajar en el desguace y recuperación metales como el bronce y el cobre. Davidoff recuerda: “Habíamos conversado con Transportes Navales para utilizar el “Isla de los Estados” cuando el volumen fuera apropiado para llevarlo al continente. Los cuatro diques flotantes autocarenables se hubieran podido distribuir en puertos patagónicos para la reparación de pesqueros ya que entonces no los había. Se los hubiera podido remolcar con un buque supply sin ningún problema, además con el herramental existente, chapas nuevas, etcétera, se podría montar un taller de reparaciones navales, no obstante esta posibilidad tenía sus días contados lamentablemente”. 

La realidad que desconoce el pueblo argentino y el británico

Davifoff: “Obviamente la empresa escocesa no me devolvió el dinero abonado por la compra de las estaciones balleneras, perdí todo el herramental que había llevado a Leith para el desguace. Al regresar a la Argentina me esperaba aún la factura de Transportes Navales por la contratación del “Bahía Buen Suceso”.

“En el derecho internacional 'Estoppel es la renuncia por parte de un estado, por inacción frente a un acto soberano del otro, a todos los derechos alegados hasta la fecha, con relación a un área en disputa'. Por ello considero que la reacción Argentina frente a la agresión estimulada y montada desde la gobernación de la Islas Malvinas y los lobbies interesados es legítima".

"Cuando la Reina de Inglaterra le solicitó a Sir Oliver Franks un análisis del conflicto, este elaboró un importante documento conocido como el 'Informe Franks'. En el mismo se expresa sin duda alguna que el conflicto fue escalado por Gran Bretaña y no por la República Argentina. Y aclara que mi empresa era totalmente ajena a los hechos que desencadenaron la guerra".

"Ello me generó una suerte de esperanza si iniciaba acciones judiciales, sin embargo mi reclamo no fue estimado en el Reino Unido. Tampoco tuve suerte al esperar un apoyo de los distintos gobiernos constitucionales, luego de los Acuerdos de Madrid la Cancillería no creía que fuera oportuno aportar un conflicto comercial".

Constantino Davidoff, fue seriamente damnificado, material y moralmente, por encontrarse en el lugar y en el momento inoportuno en medio de un conflicto más que centenario. Durante 30 años reclamó infructuosamente ante los distintos gobiernos argentinos y británicos, las cancillerías, el Vaticano y otras instancias internacionales. La misma Reina de Inglaterra, con mucha cortesía, le respondió que si bien reconocía su problemática, ella sólo obraba a través de su consejo de ministros.

Fuente y agradecimiento: https://deyseg.com/malvinas/464

martes, 1 de abril de 2025

Aniversario de la determinacion del dia "D" y hora "H" Malvinas

 El día 30 de marzo de 1982 a las 09.30, el comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, General de división Osvaldo Jorge García, de acuerdo con las últimas informaciones sobre la situación en las islas y las malas condiciones meteorológicas reinantes, fijó como día “D” el 2 de abril y como hora “H” las 06.00. Se postergó así el inicio de las operaciones, que había sido previsto para el día 1 de abril. Esta decisión fue comunicada a los comandantes dependientes. 

Fuente y agradecimiento: Ejercito Argentino. 

miércoles, 26 de marzo de 2025

LVTP-7 en Rio Grande

Expuesto en el moumento a los Caidos en el Conflicto del Atlantico Sur, en la ciudad de Rio Grande.
Fotografia Jose Soria Febrero de 2025.


 

martes, 11 de marzo de 2025

Grupo de Artilleria Blindado 11

 La creación de la unidad más austral del arma, el GRUPO DE ARTILLERÍA BLINDADO 11, data del 29 de noviembre de 1979. 

El Grupo de Artillería se constituyó inicialmente como núcleo en la localidad de COMANDANTE LUIS PIEDRA BUENA, el 23 de febrero de 1980, dependiendo orgánicamente de la XIra BRIGADA MECANIZADA, siendo nombrado su primer Jefe el Mayor HÉCTOR OBEID, por Boletín Reservado Nro. 4850 y puesto en el cargo el 14 de enero de 1980 por el Comandante de la XIra Brigada Mecanizada, Grl Américo G. Herrera, en la ciudad de Río Gallegos.


Guarnicion de Ejercito Piedrabuena.

El 20 de junio de 1981 fueron inaugurados sus cuarteles, junto con el actual BATALLÓN DE INGENIEROS 11. 

Durante el Conflicto del Atlántico Sur la unidad realizó diversas actividades, entre las cuales se destacó el cumplimiento de misiones de Seguridad Estratégica Operacional, ocupando posiciones en PUERTO SAN JULIÁN y GÚER AIKE, replegándose a su asiento de paz una vez finalizado el conflicto. 

El 20 de diciembre del mismo año cambió su denominación por la de GRUPO DE ARTILLERÍA 11, siendo su principal material de dotación, el cañón remolcado calibre 155 milímetros SCHNEIDER. 

En 1984 modernizó su equipamiento con 18 cañones remolcados calibre 155 milímetros SOFMA Modelo Argentino, incrementando así su alcance y poder de fuego. 

En 1997, con la llegada de los primeros Vehículos de Combate de Artillería Calibre 155 milímetros PALMARIA de fabricación nacional, comienza su transformación a unidad blindada, cambiando su denominación por la de GRUPO DE ARTILLERÍA BLINDADO 11 el 16 de mayo, incrementando su capacidad de maniobra, movilidad y potencia de fuego. 


VCA Palmaria (foto ilustrativa).


El 20 de noviembre de 2007 el Ejército Argentino impuso a la unidad el nombre histórico de Coronel JUAN BAUTISTA THORNE, en homenaje a quien explorara la PATAGONIA AUSTRAL y participara, entre otras acciones, en la CAMPAÑA DEL DESIERTO, en el combate de la VUELTA DE OBLIGADO y la defensa de la Isla MARTÍN GARCIA. 

El GRUPO DE ARTILLERÍA BLINDADO 11, la unidad más austral, más joven y más moderna de la Artillería, continúa ejecutando sus actividades en cumplimiento de las misiones impuestas, desarrollando y acrecentando un inigualable espíritu de cuerpo que lo caracteriza, y poniendo de manifiesto su profesionalismo en su preparación para la guerra, en el apoyo brindado a la comunidad y en la participación de su personal en Misiones de Paz. 

jueves, 6 de marzo de 2025

Malvinas Antecedentes Historicos

 Las Islas Malvinas formaron parte del área bajo jurisdicción de España desde la entrada en vigor de los primeros instrumentos internacionales que delimitaron el "Nuevo Mundo" poco después del descubrimiento de 1492. Las Bulas Pontificias y el Tratado de Tordesillas de 1494 constituyen los primeros instrumentos que receptan títulos de España de acuerdo con el derecho internacional de la época.

Desde principios del siglo XVI y durante la mayor parte del mismo, sólo navegantes al servicio de España transitaron las rutas marítimas a lo largo de la costa sudamericana, avanzando hacia el sur en busca del paso interoceánico. En este avance se produjo el descubrimiento de las Islas Malvinas por integrantes de la expedición de Magallanes en el año 1520. A partir de ese momento fueron registradas en la cartografía europea con diversos nombres y quedaron dentro de los espacios bajo control efectivo de las autoridades españolas.


En el curso del siglo XVII las Islas Malvinas fueron avistadas por navegantes de otras naciones que se aventuraban en los dominios españoles a riesgo de la reacción y las protestas que España efectuaba cuando tenía noticias de tales expediciones. Pero toda la región austral de América, con sus costas, mares e islas, quedó indiscutiblemente preservada bajo la soberanía española a través de los diversos tratados suscriptos en este período, como el Tratado "Americano" de 1670, entre España e Inglaterra.

La Paz de Utrecht, firmada en 1713, aseguró la integridad de las posesiones de España en América del Sur y confirmó su exclusividad de navegación en el Atlántico Sur. Inglaterra aceptó dichas cláusulas como signataria de los acuerdos de Utrecht y de tratados posteriores del siglo XVIII que lo ratificaban. No obstante, hacia mediados de ese siglo, las Islas Malvinas comenzaron a ser objeto del interés de Gran Bretaña y Francia, que aspiraban a contar con un establecimiento estratégicamente ubicado frente al estrecho de Magallanes.

En 1749, España tomó conocimiento de un proyecto británico para establecerse en las Islas Malvinas y protestó firmemente ante el gobierno del Reino Unido, que, en consecuencia, desistió de llevarlo a cabo. Más adelante, cuando en 1764 Francia formó el establecimiento de "Port Louis" en la Isla Soledad, España se opuso y obtuvo el reconocimiento de Francia de su derecho a las islas. El gobierno francés ordenó la evacuación y entrega del establecimiento a las autoridades españolas. Esta entrega se concretó en 1767 y desde entonces hubo en las Malvinas un gobernador español residente en ellas, dependiente de Buenos Aires.

Al año siguiente de la instalación francesa, una expedición británica llegó clandestinamente al archipiélago y, como seguimiento de ella, en 1766 marinos ingleses levantaron un fuerte en un lugar que llamaron "Port Egmont", en una isla situada al oeste de la Gran Malvina. Pese al secreto con que el gobierno del Reino Unido llevó esto a cabo, España tuvo conocimiento de ello y protestó insistentemente, exponiendo sus derechos.

Como no obtuvo una respuesta aceptable, buscó el establecimiento intruso y cuando dio con él, en 1770, expulsó por la fuerza a sus ocupantes. Con motivo de esta acción se estuvo a punto de ir a la guerra, la cual fue evitada con un acuerdo bilateral firmado en 1771. Este acuerdo constaba de una Declaración por la que España restituía a los británicos "Port Egmont" para salvar el honor del Rey británico, haciendo reserva expresa de su soberanía sobre la totalidad de las Islas Malvinas, y una Aceptación de la Declaración en la que Gran Bretaña guardaba silencio acerca de la reserva de derechos española. Como parte del acuerdo se convino verbalmente que los ingleses se retirarían de "Port Egmont" posteriormente, lo cual ocurrió en 1774. Desde entonces las autoridades españolas con asiento en Puerto Soledad continuaron ejerciendo su jurisdicción y control sobre la totalidad del archipiélago.

En 1790, con la firma del tratado de San Lorenzo de El Escorial, Gran Bretaña se comprometió a no formar ningún establecimiento en las costas tanto orientales como occidentales de América  Meridional ni en las islas adyacentes ya ocupadas por España, cual era el caso de las Malvinas.


Las Provincias Unidas heredan la soberanía española sobre las islas Malvinas.

La sucesión de gobernadores españoles en las Islas Malvinas, que llegaron a un total de treinta y dos, fue continua hasta el año 1811, en que la guarnición de Puerto Soledad fue requerida desde Montevideo para la defensa de la monarquía con motivo de la recién desatada Guerra de la Independencia. En el marco de este conflicto, los primeros gobiernos patrios de las Provincias Unidas tuvieron en cuenta en diversos actos administrativos a las Malvinas, a las que consideraron parte integrante de su territorio, heredado de España por sucesión de Estados según el uti possidetis juris de 1810.

En 1820, a pesar de las luchas internas que enfrentaba el Estado argentino, el Coronel de la Marina argentina David Jewett tomó posesión de su cargo en las Islas Malvinas en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ello fue efectuado en un acto público en Puerto Soledad al que asistieron loberos y balleneros de varias nacionalidades, entre ellos estadounidenses y británicos, que recalaban en las islas en el desarrollo de sus faenas. La noticia fue publicada en medios de los Estados Unidos y del Reino Unido, sin que recibiera comentario oficial alguno en esos países. Tampoco manifestó Gran Bretaña pretensión alguna a las Islas Malvinas en el proceso de reconocimiento del Estado argentino, que culminó con la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1825.

Durante la década de 1820 los gobiernos argentinos realizaron diversos actos demostrativos de su soberanía sobre las Islas Malvinas, incluyendo la designación de gobernadores, la legislación sobre recursos pesqueros y el otorgamiento de concesiones territoriales. En este marco se fue desarrollando Puerto Soledad, cuyos habitantes se ocupaban de la cría de ganado, la caza de lobos marinos y la prestación de servicios a los buques que tocaban puerto.

El 10 de junio de 1829 el gobierno argentino promulgó un decreto creando la Comandancia Política y Militar de las Malvinas. Después de haber mantenido silencio por más de medio siglo en el curso del cual se habían sucedido sin oposición administraciones españolas y argentinas en las islas Malvinas, en noviembre de 1829 el Reino Unido protestó dicho decreto, en el marco de un renacimiento de su interés estratégico en el Atlántico Sur.

A fines de 1831 un buque de guerra de los Estados Unidos arrasó Puerto Soledad en represalia por la captura de buques loberos de esa nacionalidad que habían sido hallados en infracción a la legislación de pesca por las autoridades argentinas. El gobierno argentino inició de inmediato las gestiones para obtener reparación de los Estados Unidos y a la vez envió una goleta de la Armada para restablecer el orden en las islas, que había sido quebrado por la irrupción de la nave estadounidense.


Fuerzas británicas expulsan por la fuerza a las autoridades argentinas de las islas.

Cuando el orden en Puerto Soledad había sido restaurado, el 3 de enero de 1833 se presentó una corbeta de la Marina Real británica que, apoyada por otro buque de guerra que se encontraba en las cercanías, amenazó con el uso de fuerza superior y exigió la rendición y entrega de la plaza. Tras la expulsión de las autoridades argentinas, el comandante de la nave británica dejó a uno de los pobladores de Puerto Soledad a cargo del pabellón y zarpó de regreso a su base. En 1834 el gobierno inglés asignaría a un oficial de la Armada para que permaneciera en las islas y recién en 1841 tomaría la decisión de "colonizar" las Malvinas, nombrando un "gobernador".

El acto de fuerza de 1833, llevado a cabo en tiempo de paz, sin que mediara comunicación ni declaración previa alguna de parte de un gobierno amigo de la República Argentina, fue inmediatamente rechazado y protestado. El 16 de enero de 1833, al llegar a Buenos Aires las primeras noticias de lo ocurrido en las Islas Malvinas, el gobierno argentino pidió explicaciones al Encargado de Negocios británico, que no estaba al tanto de la acción de los buques de su país.

El 22 de enero, el Ministro de Relaciones Exteriores presentó una protesta ante el funcionario británico, que fue renovada y ampliada en reiteradas oportunidades por el representante argentino en Londres. Las presentaciones argentinas tropezaron con respuestas negativas de parte del gobierno del Reino Unido.

La cuestión quedó pendiente y así lo reconoció el Secretario de Asuntos Extranjeros británico en 1849. Por el lado argentino continuó planteándose a distintos niveles del gobierno y fue objeto de debates en el Congreso de la Nación. En 1884, ante la falta de respuesta a las protestas, la Argentina propuso llevar el tema a un arbitraje internacional, lo cual también fue rechazado sin dar razones por el Reino Unido.

Durante la primera mitad del siglo XX, los sucesivos gobiernos argentinos fueron generalizando la práctica de presentar protestas ante el Reino Unido y realizar las presentaciones y reservas ante los organismos multilaterales correspondientes, cada vez que tenían conocimiento de actos unilaterales británicos por los que se desconocía la soberanía argentina. Fue en este período, además, cuando tuvo lugar una ampliación de la controversia a otros territorios insulares del Atlántico Sur y antárticos, sobre los que la Argentina, el Reino Unido y en algunos casos terceros países comenzaban a desarrollar distintas actividades.


Gran Bretaña expande su ocupación ilegal.

En 1908, Gran Bretaña anexó dichos territorios (las Islas Georgias del Sur, Orcadas del Sur, Shetland del Sur y Sandwich del Sur, así como el territorio antártico denominado por los británicos Tierra de Graham) como "dependencias de la colonia" de las Islas Malvinas. En distintas oportunidades, la Argentina extendió sus protestas a tales territorios. Con la entrada en vigor del Tratado Antártico en 1960, la controversia de soberanía sobre las Orcadas del Sur, las Shetland del Sur y la parte pertinente del territorio antártico quedó cubierta bajo el artículo cuarto de dicho tratado. Los otros territorios, es decir las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur, continúan hasta el presente conformando junto a las Malvinas el espacio geográfico de la disputa de soberanía con el Reino Unido conocida como la "Cuestión de las Islas Malvinas".


Fuente y agrdecimiento: Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina.